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Para entender el atractivo del fondo de Swisscanto hay que entender primero qué compra. Pensemos en una gran eléctrica, una compañía de telecomunicaciones o una empresa de infraestructuras. Puede financiarse emitiendo deuda sénior, emitiendo acciones o buscando un punto intermedio. Ese punto intermedio es el bono híbrido corporativo: deuda subordinada que se sitúa por debajo de los bonos sénior en caso de problemas, pero muy por encima de las acciones.
Ese escalón adicional de riesgo se paga bastante bien….

Fuente: Carlos Arenas Laorga con datos de Morningstar Direct
Para el inversor significa acceder al riesgo de grandes compañías a través de un título que ofrece una prima bastante mayor que la deuda sénior de la misma empresa.
Para mí esta es una de las ideas más interesantes del fondo: no es que vaya a cobrar más por prestar dinero a una empresa peor, sino porque estoy aceptando una estructura menos atractiva dentro de una empresa buena. Y la diferencia no es pequeña.
Por eso hay que tener cuidado con los ratings cuando se analiza esta cartera. Si vemos una calidad crediticia media BB+, con un 48,3% en BBB, un 45,7% en BB, un 2,3% en A y un 3,7% sin calificar, alguien podría pensar que es casi un fondo High Yield. Y no. Muchos de los emisores son Investment Grade, pero el bono híbrido recibe varios escalones menos de rating precisamente porque está subordinado. No es lo mismo la calidad crediticia de la empresa que la calificación de cada título concreto que emite.
Y ahí aparece el sweet spot. El inversor puede encontrar diferenciales cercanos a los de bonos de High Yield, pero apoyándose en compañías que suelen tener balances, negocios y capacidad de generación de caja propios del universo Investment Grade. Claro, a cambio se acepta mayor volatilidad o la posibilidad de diferimiento del cupón.
El fondo excluye expresamente los bonos bancarios y los instrumentos contingentes convertibles.
También engañan los vencimientos. En la cartera aparecen muchos títulos jurídicamente a 20, 30 años o incluso perpetuos. Sin embargo, económicamente es distinto porque estos bonos incorporan fechas de first call, normalmente bastante anteriores. De hecho, la duración modificada de la cartera es de 4,2 años. Es decir, el inversor la sensibilidad a tipos es menor de lo que uno podría pensar.
Eso sí, la llamada es una opción del emisor, no una obligación. Si una compañía decide no amortizar el bono en la primera fecha prevista, su duración económica puede aumentar y su precio sufrir. De ahí que la gestión de la curva de first calls, los reset spreads y las diferentes estructuras tenga tanta importancia. En híbridos no basta con elegir una buena empresa. También hay que comprar el contrato adecuado. Y este es uno de los puntos donde el fondo de Swisscanto resulta especialmente interesante.
La estrategia es muy activa. Analiza los emisores, controla el riesgo crediticio, la exposición sectorial y las fechas de llamada, aprovecha primas de nuevas emisiones y rota entre títulos, monedas y estructuras cuando cambia el binomio rentabilidad-riesgo.
Además, no estamos ante una cartera concentrada. El fondo tiene 113 bonos y las diez posiciones principales apenas representan un 10,4% del patrimonio.
Ese mercado, por cierto, está cambiando rápidamente. Se calcula que a mediados de 2026 existen alrededor de 380 bonos híbridos de unos 140 emisores. Y aquí Estados Unidos empieza a convertirse en una pieza fundamental. No es casualidad que Norteamérica represente ya alrededor del 45% de la exposición regional del fondo. Las enormes necesidades de inversión de eléctricas, redes, centros de datos, inteligencia artificial e infraestructuras requieren capital. Y los híbridos permiten financiar parte de ese CapExde IA sin acudir directamente a ampliaciones de capital. Puede ser uno de los grandes vientos de cola estructurales de esta clase de activo durante los próximos años.
La cartera presenta una TIR a vencimiento del6,14%, una yield to worst del 5,70%* y un rendimiento del 5,37%. Esto no debe interpretarse como una rentabilidad garantizada, pero da una idea de la remuneración que ofrece actualmente el activo frente a otras zonas de la renta fija.
El fondo nació justo antes de la debacle de la renta fija de 2022. Aun así, ha obtenido un 7,98% anualizado a 3 años, frente al 6,4% del Markit iBoxx EUR Corporate Subordinated, y un 2,2% anualizado a cinco años, frente al 1,3% del índice. En el periodo utilizado para el análisis de riesgo entre septiembre de 2023 y julio de 2026, un rendimiento anualizado alcanza el 8,12%, con una ratio de Sharpe de 1,53 frente al 1,17 del índice.

Fuente: Morningstar Direct
La gestora utiliza como referencia principal otro índice, el ICE BofA Global Hybrid Non-Financial Corporate Index con límite del 3% por emisor y cobertura a euros. Frente a él, el fondo de Swisscanto tiene un rendimiento (desde agosto de 2021 hasta julio de 2026) de casi 4,8 puntos porcentuales de ventaja acumulada. Y el fondo ha batido a ese benchmark en cada año natural entre 2022 y 2025. Y el binomio rentabilidad/riesgo supera también a 1, 3 y 5 años al índice.

Fuente: Morningstar Direct
Quizá te haya gustado el fondo, no es para menos. Pero ¿dónde queda dentro de una cartera? Pues, en mi opinión, el Swisscanto (LU) Bond Fund Committed Corporate Hybrid no es un equivalente a un fondo Investment Grade. Es un fondo para mejorar la TIR de la cartera y no perder poder adquisitivo en el entorno actual de inflación (algo más elevada y persistente) sin tener que alargar duracióno bajar calidad crediticia.
Y si además el fondo tiene una cartera diversificada, con selección activa de emisores y —fundamental en este segmento— de estructuras, el Swisscanto Corporate Hybrid se ha ganado haberse convertido en una alternativa que merece estar sobre la mesa cuando se construye la parte de crédito de una cartera. Más todavía cuando es el mejor fondo del peergroup desde que se lanzó hace 5 años.
* La yield es bruta en euros.

