Las perspectivas de la entidad de cara a 2015 pasan una continuación de la tendencia alcista en los mercados, aunque en fase avanzada. BBVA destaca la necesidad de un incremento de los beneficios de las compañías y apuesta por compañías ligadas al ciclo y small caps. 

Dentro del Informe estratégico de Bolsa de BBVA Global Markets Research, la visión de los analistas de BBVA sigue siendo positiva respecto a la bolsa de cara a 2015. En lo que se refiere al selectivo español, el Ibex 35 se revalorizará entre un 20% y un 25% durante los dos próximos ejercicios, mientras que al cierre del próximo año se situará en los 12.000 puntos. 

Existen tres argumentos, según BBVA, para pensar en que esto puede ser así: 

- La perspectiva de mejora del ciclo económico y de beneficios de las compañías, apoyada por un policy- mix más expansivo, y con varios factores de impulso adicional: la debilidad del euro, y unos precios del crudo más bajos.

- El incremento de la capacidad de generación de caja de las compañías, que va a seguir respaldando una rentabilidad por dividendo atractiva.

- Soporte de las valoraciones relativas, tanto por la reducción de primas de riesgo, como por una normalización gradual de la rentabilidad sobre recursos propios de las compañías cotizadas.

En todo caso, a estas alturas del ciclo bursátil, BBVA Research es consciente de que nos encontarmos en una "fase del ciclo más avanzada" por lo que requerirá de una "aceleración de los beneficios de las compañías cotizadas". 


Cambio de sectores
Defensivos por cíclicos. Desde la entidad destacan el comportamiento "sobresaliente" de los sectores más defensivos a lo largo del último bienio y de ahí que crean en un trasvase del testigo hacia compañías de perfil cíclico, acompañando la recuperación de las economías. Además, "sus valoraciones de media presentan descuentos medios del 11 % frente a sus medias históricas, y cuyos márgenes se benefician más directamente de las previsibles sorpresas positivas en el ciclo de volúmenes e ingresos", aseguran los expertos. 

De ahí se deriva que confían también compañías de pequeña capitalización que tienen "un mayor atractivo relativo" frente a las large caps, marcado por unas mayores facilidades de acceso a la financiación, la consolidación de la demana interna en España y una mayor generación de caja de las compañías.