2018 ha traido la volatilidad a los mercados después de más de dos años sin rastro de ella. Una  nueva circunstancia que ha obligado a los gestores de fondos a cambiar algunas estrategias. Así ven la llegada de la volatilidad y así se enfrentan a ella, según una encuesta de Natixis IM.

No se ponen muy de acuerdo los profesionales en la compra de fondos entrevistados por esta firma de inversión sobre la volatilidad y si es un efecto positivo para su labor. En concreto, un 39% de los gestores ve al incremento de la volatilidad como una amenaza, mientras que 38% considera que tendrá efectos positivos en la rentabilidad de sus carteras.

Matthew Shafer, responsable de distribución internacional de Natixis Global AM , señala que la división de opiniones acerca del impacto que la volatilidad tendrá puede interpretarse de dos formas. “La opinión pesimista probablemente se basa en la visión de que después de un largo periodo de crecimiento estable, ya es momento de una corrección que bajará de nuevo el precio de los valores. Sin embargo, del lado optimista, el aumento de la volatilidad podría ser una señal de una mayor dispersión de retorno y más potencial para generar alfa. Cabe destacar que cualquiera que sea la interpretación, los profesionales en compra de fondos en general están recurriendo a la gestión activa para diversificar sus portafolios, mitigar riesgos y mejorar el retorno”.

Volatilidad

Herramientas para afrontar la volatilidad

El estudio muestra que cada vez más lo sprofesionales en compras de fondos están optando por la gestión activa. Además, el estudio indica que también “empiezan a ver tanto beneficios provenientes del alfa como gestión de riesgo en la inversión ESG”.

Pero, además, las estrategias más populares para gestionar el riesgo incluyen diversificación por sector (91%), cálculo del riesgo (80%) y aumento del uso de inversión alternativa (75%). “Dos de cada cinco profesionales (42%) dijeron que ellos gestionarían la duración para mitigar las pérdidas principales en los portafolios de bonos. Sin embargo, tres de cada cinco (62%) dicen que la renta fija ya no ofrece su papel tradicional de gestión de riesgo, y 20% han incrementado el uso de inversiones alternativas y 18% reducido su exposición general a la renta fija”, señalan en el informe.

En cuanto a renta fija,  el estudio muestra que los inversores intentarán acortar la duración de los bonos e implementar alternativas para mejorar el ingreso.

Matthew Shafer  señala que “en renta variable vemos una preferencia por las acciones europeas y de mercados emergentes. Mediante la inversión alternativa, pueden recurrir al capital privado para generar alfa y gestionar la volatilidad con cobertura en renta variable y futuros. Ellos ven el valor a largo plazo que puede generarse por medio de la gestión activa y lo implementan a través de una amplia gama de estrategias.”

Otra de las tendencias que se está observando recientemente es la apuesta cada vez más firme por la inversión sostenible y las inversiones alternativas.

Un 51% de los encuestados ven potencial en las estrategias de cobertura de capital para absorber los impactos del mercado, en tanto que 36% dicen que los futuros están adaptados para un entorno de creciente volatilidad de mercado Sin embargo, la inversión alternativa no solamente se emplea para ayudar a diversificar portafolios.

Usos de las inversiones alternativas

Casi tres de cada cinco las usan cada vez más como sustituto para la renta fija, con una clara preferencia por el sector inmobiliario para generar ingresos.

Cuatro de cada diez creen que la infraestructuras deben ser usadas para abordar metas de ingresos, mientras que más de un tercio ve en la deuda privada un vehículo efectivo de generación de ingresos

Un 58% creen que el capital privado resulta una buena herramienta para generar retornos contundentes y un tercio apuesta por la deuda privada.