“Las alzas de hoy reflejan las esperanzas del mercado en una inminente aprobación del plan de rescate financiero en EE.UU.”, asegura Alejandro Varela, gestor de fondos de Renta 4. Una esperanza que beneficia este jueves al sector financiero de toda Europa y que pasará una prueba de fuego con la apertura de Wall Street. Varela cree que con el mercado más importante del mundo abierto se notará una mayor volatilidad y “quizá empiecen a surgir algunas dudas”. Este gestor de Renta 4 aconseja estar muy atentos al sector bancario y constructor porque serán los más beficiados en caso de que el mercado dibuje una pequeña fase alcista en el corto plazo.
El sector financiero se verá impulsado una vez que se de el visto bueno al plan diseñado en EE.UU y, Alejandro Varela, gestor de fondos de renta 4, llega a hablar incluso de la posibilidad de un rally en el corto plazo “sobre todo si surgen más noticias respecto al apoyo de las autoridades monetarias y de los bancos centrales al sector financiero europeo”. Un empujón “que permitiría que bancos muy castigados y con valoraciones muy bajas presenten fuertes plusvalías en el corto plazo”. Este gestor de considera que, dado que el Santander está gestionando tan bien la crisis, la recomendación sería “mostrar algo de cautela respecto al valor”. Sobre todo porque parece claro que la entidad presidida por Emilio Botín va a jugar un papel fundamental en la consolidación del sector como comprador y eso “podría penalizarle a corto plazo”. Por ello cree que las subidas que presente el valor deben “aprovecharse para ir haciendo caja, aunque sea parcialmente”. Sector constructor Alejandro Varela señala que si tiene que destacar dos sectores que lo harán bien en caso de que el entorno del mercado mejore destacaría, junto al sector bancario, al constructor. Hasta ahora ha estado muy penalizado en bolsa –recuerda- porque está muy ligado al ciclo económico, pero no duda de que hay compañías que serán una gran oportunidad de inversión rentable en bolsa de cara al corto plazo. Al hablar de recomendaciones, insiste en esa línea argumental de estar posicionado en sectores muy castigados bajo la premisa de que el mercado va a mejorar o a dibujar una pequeña fase alcista. Sería el caso de bancos, aseguradoras, constructoras y tecnología. Evitaría, en cambio, estar en el sector eléctrico y en compañías de telecomunicaciones porque “han sido relativamente estables durante el último terremoto financiero”.