En este escenario recomendamos mantener una estrategia defensiva porque nos hallamos cerca de un techo y en las próximas semanas esto puede darse la vuelta para dirigirse incluso hasta los mínimos registrados antes de verano. Más concretamente, apostaría por los sectores más defensivos como son Telefónica y compañías de alimentación, farmacéuticas o eléctricas que se configuran como las más seguras.
Relativamente cerca de los máximos anuales como estamos, el dinero no entra fácilmente en el mercado. Por lo tanto, es probable que, una vez concluido el rebote visto en julio y agosto, las bolsas se paren encaminándose hacia una pequeña recesión que se prolongará durante los meses de septiembre y octubre, hasta que el escenario macro se clarifique.