Para hablar de la sostenibilidad de las pensiones no hace falta sumergirse en el debate político. Con los datos demográficos de la sociedad española es suficiente como para saber que el sistema de pensiones solo va a poder pervivir como lo conocemos si la cuantía que reciben los futuros jubilados cae. Y mucho.  El sistema tal y como existe hoy en día es como una bomba de relojería y tiene fecha para su explosión. Para todos aquellos que ya pasen de los cuarenta y las generaciones posteriores solo cabe buscar refugio y protección.

Si al cabo del año acumuláramos los estudios, encuestas e informes que se publican en España dando las cifras de las pensiones en España apenas tendríamos sitio en nuestro disco duro. Sobre todo cuando el ejercicio está a punto de concluir, un periodo que coincide con la campaña anual de los planes de pensiones de las entidades financieras de nuestro país. Cuando llega enero, el flujo de información suele caer, aunque este año el Pacto de Toledo y alguna que otra declaración o propuesta de la Ministra de Trabajo ha vuelto a poner en cuestión el futuro del sistema público de pensiones. Porque, en realidad, lo que está en entredicho es precisamente eso, las pensiones públicas.

Todo, absolutamente todo el debate gira en torno a la pirámide poblacional española. Si ahora cada pensionista recibe su asignación mensual gracias a las aportaciones de algo más de dos trabajadores, el ritmo de envejecimiento de la sociedad va a provocar que en apenas unas décadas por cada trabajador haya un jubilado. Y en esas proporciones las cuentas no salen. Sobre todo porque en apenas unos años la generación del “baby boom”, que en España se gestó con algún retraso está a punto de incorporarse a la masa de jubilados.

Una tendencia que viene siendo habitual en los últimos años. Así, el número de pensiones que se pagan en España se ha multiplicado por más de dos veces desde 1980, como la cuantía. El Estado gasta cada mes 8.000 millones y eso ha provocado que entremos en déficit. En 2017 ya ascendió a 17.000 millones de euros.  

En total, España gasta en pensiones un 11,9 del PIB, algo que tenderá a subir cuando lleguen los baby boomers.  Tanto, que hasta 2050 se incorporarán unos 4,9 millones más de pensiones. Sobre el papel este porcentaje no dice prácticamente nada, pero si se tiene en cuenta que esto es algo menos del 50% de las pensiones que se pagan ahora,  el problema adquiere más cuerpo.

Todas estas cifras no hacen nada más que recordar que las pensiones tenderán a reducirse. Mucho. Si ahora la pensión suele corresponder a un 80% del último salario, este porcentaje tenderá  a igualarse –dicen los expertos- con la media europea, que ronda el 60%. Teniendo en cuenta que la principal fuente  de ingresos de la población española durante la jubilación es la pensión pública, parece claro que  ¡tenemos un problema!

Por eso los expertos recuerdan que si no queremos que la bomba de relojería nos explote entre las manos cuando ya no quede ninguna solución que tomar, parece que la solución más evidente es que no queda más remedio que ahorrar. Los expertos indican que hay que hacerlo cuando antes mejor, por mucho que los jóvenes no vean ningún incentivo. Conozca los análisis para invertir en cada momento en bolsa. 

Durante muchos años se ha señalado a los Planes de Pensiones como la única alternativa a la pensión pública. Pero si se tiene en cuenta que según el Estudio anual del profesor Pablo Fernández del IESE, solo un plan de pension Conozca los análisis para invertir en cada momento en bolsa. es español ha dado más rentabilidad que el bono a 15 años  no parece que lo inversores tengan muchos incentivos en este producto, más allá de su tratamiento fiscal y el diferimiento del pago de impuestos.

Otras alternativas

Pero hay que tener en cuenta que los futuros pensionistas tienen más opciones a su disposición más allá de los planes de pensiones comercializados por la industria. Productos como los Planes de previsión asegurados (PPA), los planes de ahorro plazo (CIALP o SIALP), los PIAS o Planes individuales de ahorro sistemático.

Algunas firmas de inversión recuerdan que sin tener en cuenta el diferimiento fiscal los fondos de inversión también pueden funcionar como una herramienta para canalizar nuestro ahorro de largo plazo.

Otros productos

Algunos expertos indican que uno de los activos que tradicionalmente se ha escapado del visor de los españoles son las inversiones alternativas.   Hace unos meses Beatriz Barros de Lis, directora general de Axa Investment Managers afirmaba durante la celebración de un encuentro sobre pensiones en Madrid,  que  “las inversiones alternativas es una temática que hace años no estaba de moda porque no era necesaria. Los bancos centrales nos han llevado a buscar nuevas oportunidades”, afirmaba. 

Algunas categorías que forman parte de las inversiones alternativas como el Private Equity van a ser las que más rentabilidad den en los próximos años, tal y como puede verse en el siguiente gráfico que preparan en JP Morgan Asset Management.  De acuerdo con esta firma, las categorías que más retornos van a dar serán la renta variable emergente o las empresas de gran capitalización de la zona euro. Las que menos la liquidez en euros y la deuda pública mundial.

 

Rentabilidades previstas

 

Rentas

Otra de las herramientas que pasan algo desapercibidas son las llamadas rentas vitalicias, unos productos destinados para la jubilación que ofrecen un pago fijo. Se contratan como un seguro en el que el tomador realiza el pago de una prima y con ello recibe una renta hasta su fallecimiento. Se trata de un producto que permite dotarse de una pensión complementaria que también está dotada de un tratamiento fiscal ventajoso.

Más allá de este tipo de productos en el mercado de renta variable hay opciones para los inversores que buscan un ingreso más allá de la rentabilidad propiamente dicha. Además, es un hecho que a largo plazo las acciones son el activo que mejor se ha comportado a largo plazo. Eso sí, hay que saber elegir qué compañía hay que incluir en la cartera que se prepara para la jubilación.

Una opción es elegir compañías que generen dividendos y olvidarse en el larguísimo plazo de la rentabilidad. En el Ibex 35 la compañía que mejor retribuyó en 2017 a sus accionistas fue Siemens Gamesa. Eso sí, hay que tener en cuenta que el año pasado la empresa pagó un dividendo extraordinario anterior a la fusión que fue lo que elevó su rentabilidad hasta más del 31%. Dejando a un lado al fabricante de aerogeneradores, la siguiente empresa que mejor paga a sus accionistas es Endesa, tal y como se puede ver en el gráfico.

Mayor rentabilidad por dividendo

* La rentabilidad por dividendo de Siemens Gamesa está distorsionada por el pago de un dividendo extraordinario que no será fácilmente repetible en ejercicios posteriores.

Sin embargo, los expertos de Fisher Investment España alertan que “siempre animamos a las personas a no pensar solo en los dividendos cuando planifican su estrategia para la jubilación. Ni en el precio. Es el movimiento combinado –la rentabilidad absoluta- lo que más impacta a su cartera. Cuando tiene en cuenta la rentabilidad total, tiene la posibilidad de invertir en cualquier cosa y que puede obtener el dinero que necesite tanto de su dinero en efectivo, como de dividendos, intereses o incluso también vendiendo algunas acciones. En general, es positivo que al planear la jubilación eliminemos la división entre inversión y dividendos”.

Existen otras compañías en la bolsa española, las socimis, cuya filosofía reside en el reparto de la mayor parte del beneficio obtenido cada año en forma de dividendos. Son empresas ligadas al sector inmobiliario, con lo que a la hora de introducirlos en cartera habría que contar con el vaivén que, normalmente, experimentan los precios de la vivienda y los alquileres en el largo plazo. Eso sí, el año pasado fueron uno de los sectores estrella. Los expertos avisan que como ocurre con otro tipo de cotizadas hay que mirar la calidad de los activos que componen la cartera de este tipo de empresas y su posible evolución en bolsa. Estas son las compañías que mejor lo hicieron el año pasado en la bolsa de Madrid.

Rentabilidad de las socimis

 

Sea como sea, los expertos lo tienen claro, en el futuro será necesario complementar los ingresos de la pensión pública con fuentes adicionales. Lo más adecuado  es comenzar a hacerlo cuanto antes. Son estas cifras las que demuestran que el sistema público de pensiones no es sostenible

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