El Pacto de Toledo, la subcomisión parlamentaria que se encarga de analizar la salud y de dar solución al sistema público de pensiones, lleva más de un año reunido sin haber llegado aun a ninguna conclusión que pueda dar con las claves de por dónde debería el modelo en las próximas décadas. La tarea no es sencilla, pero llos datos son evidentes y es objetivo, el actual no funciona, ni es sostenible.

Los números no cuadran. Este año la seguridad social española va a acumular un déficit equivalente al 1,7% del PIB por el pago de las pensiones. Una cantidad cercana a los 17.000 millonones de euros que se han saldado con un préstamo del Estado.  Con la evolución actual tanto de la natalidad como de la esperanza de vida, se trata de una situación de difícil corrección si no se lleva a cabo una reforma integral. Y, por ahora, el Pacto de Toledo, el foro del que tienen que salir las recomendaciones de los grupos políticos para el gobierno, aun no ha llegado a un acuerdo.

La situación es preocupante y desde hace años ocupa mucho espacio en la prensa. Las pensiones son uno de los temas más sensibles para los españoles y eso, si cabe, hace más difícil tomar decisiones.

En unas jornadas organizadas por la Asociación de Ex Diputados y Ex Senadores que se celebraron el pasado viernes en el Congreso, quedó demostrado que todos los agentes tienen claro que el futuro pasa por una reforma. Lo que aún no se sabe es por dónde debería ir.

Celia Villalobos, la presidente de la comisión de seguimiento y evaluación de los acuerdos del Pacto de Toledo, fue clara. “El sistema de pensiones español ha sufrido tensiones con el  paso del tiempo porque las condiciones han cambiado. Pero tenemos que relajarnos por encima de todo.  Yo creo que hay buena voluntad por parte de los políticos para encontrar soluciones a los problemas porque –en el más puro estilo de la malagueña-, con las cosas de comer no se juega”.  Villalobos aseguró que “estoy convencida que llegaremos a un buen acuerdo qyue haga posible dar tranquilidad a los pensionistas, sobre todo a aquellos que ahora tienen entre 40 y 45 años, que son los que empezarían a tener problemas”.

Porque los problemas existen. Los distintos ponentes de la jornada, sobre todo los más técnicos fueron muy claros en sus planteamientos. Los números, que son objetivos, dibujan muy bien cuál es el panorama. De seguir como hasta ahora, la situación no parece sencilla de mantener como hasta ahora. Porque la tendencia de aumento de la esperanza de vida es imparable. Para algunos ponentes como el director general de Ordenación de la Seguridad Social, Miguel Ángel García,una reforma integral debería pasar también por la incentivación a la natalidad “y eso no es solo un problema de las mujeres que tienen hijos”, dijo.

De no cambiar la situación, las pensiones seguirán creciendo en cuantía y en número de receptores mientras que el número de trabajadores solo crecerá si se reduce el paro y nacen más niños.

Los datos

- El número de pensiones que se pagan en España se ha muplicado por más de dos veces desde 1980. Lo mismo que ha ocurrido con la cuantía que se paga y que este año ya suponen una carga de más de 8.000 millones cada vez mes.

- La pensión media es de 923,23 euros al mes, pero si no contásemos las de viudedad, esa cifra es de 1.230 euros. La cifra es el 60% del salario medio, frente al 46% del área euro.

- Esta cantidad es un 82,2% de la media del último salario cobrado por los pensionistas y a eso se le llama tasa de sustitución. Y esta es la más alta de todos los países que componen la OCDE. La media en Europa está entre el 50 y el 60%.

- En estos momentos el pago de las pensiones no contributivas, que se realiza a través de presupuestos, ya supone un 1,8% del PIB.

- En total, España gasta en pensiones un 11,9% del PIB, una tasa ligeramente inferior a la media de la OCDE. Pero esto cambiará en los próximos años, porque nuestra generación de baby boomers es menor que la europea y estos están a punto de entrar en la rueda de la jubilación.

- Hasta 2050 se incorporarán unos 4,9 millones más de pensiones conforme los actuales trabajadores vayan alcanzando la edad de jubilación. Sobre el papel, este porcentaje no dice prácticamente nada, pero si se tiene en cuenta que esto es algo menos del 50% de las pensiones que se pagan ahora,  el problema adquiere más cuerpo.

- Por el momento, los españoles confían prácticamente el cobro de sus pensiones en exclusiva al Estado. El modelo que se sigue en nuestro país solo es parecido al de Austria y Francia, donde los planes de pensiones privados y de Empresa están menos desarrollados.

- Pablo Antolín-Nicolás, el economista jefe de la unidad de pensiones privadas de la OCDE, recuerda otro dato importante. El gasto en pensiones en España está muy por debajo de la media, en el 0,3% del PIB.

- Desde el Banco de España siguien aportando datos que muestran, en opinión de Pablo Fernández de  Cos, el director  general de eocnomía y estadística de la institución, que “el nivel de generosidad española” con respecto a las pensiones es muy elevado.

- Por un lado, la tasa de retorno, o cuánto se consigue para la jubilación por cada año trabajado, es superior a la media de la OCDE. Cada ejercicio cotizado aporta un 1,82%, frente al 1,34% de media.

- Quizá tenga que ver el hecho de que los españoles solo computan los últimos 20 años para calcular la pensión frente  a toda la vida laboral en la OCDE.

- Los españoles, además, nos jubilamos más jóvenes, a una media de 62,2 años, frente a los 64,6% de la OCDE, pero como dice Cos, “esto tiene que ver con la alta tasa de paro del país”.

-Aunque en esta jornada no se ha hablado de planes de pensiones, parece claro que una parte de la reforma va a pasar también por su incentivación.

De hecho, a principios de septiembre el gobierno anunció un proyecto de Real Decreto dirigido a incentivar su uso. Entre otras cosas, reducía las comisiones de gestión desde el 1,5% en 0,25 puntos básicos con el objetivo de mejorar la rentabildiad de estos instrumentos.

Otro de los aspectos que se van a reformar es el de permitir la liquidez total a los diez años, independientemente de que se produzca alguna circunstancia adversa como ocurre en la actualidad.

Para Antolín Nicolás, estas medidas no parecen ser muy acertadas. En su opinión, permitir la liquidez a los diez años implica que estamos convirtiendo un plan de pensiones en “un plan de ahorro y los costes siguen siendo elevados”. Para el experto de la OCDE “o se hace una reforma global o no se hace”. Habrá que esperar.