Donald Trump sigue acelerando el cumplimiento de sus promesas electorales y ha dado al mercado lo que quería: un plan de inversión en infraestructuras de 140.000 millones de dólares. Este plan podría beneficiar a empresas como ACS, lo que le vendría de perlas para atacar máximos históricos.

El nuevo presidente de los EEUU, Donald Trump, quiere dar brío a su plan de inversión en infraestructuras y ya ha presentado un plan que contempla el gasto de 140.000 millones de dólares, además de una orden ejecutiva que acelera la revisión del impacto ambiental de proyectos de infraestructura prioritarios, como autovías o puentes.

Mucho se ha dicho sobre si ACS podría estar entre los grandes beneficiados de este plan. En este sentido, a ACS le vendría bien un empujón en la cartera de obra que pudiera repercutir también en bolsa, haciendo que por fin regrese a sus máximos históricos en 31,21 euros.
 
Pero, entre tanto, las acciones de ACS siguen con su recuperación, que inició a comienzos de 2016 y que ya le ha valido una revalorización del 60%. Ahora, antes de reconquistar los máximos históricos, tendría que hacer frente a la resistencia de los 30,50 euros. Por debajo, la compañía presidida por Florentino Pérez encuentra el primer soporte en el paso de la directriz alcista por los 28 euros y, más abajo, en el 61,8% de Fibonacci, en los 26,8-27 euros.


 
Los indicadores técnicos Premium muestran que el precio ha repuntado en las últimas sesiones superando la media de 40 sesiones e intentando cruzar también la de 14. Sigue manteniendo la tendencia alcista de medio y largo plazo, aunque el volumen flaquea.



Entre tanto, ACS se ha adjudicado el contrato de concesión para el diseño, construcción, financiación, operación y mantenimiento del proyecto de la extensión de la Autopista 427 en Ontario (Canadá) por un importe de 360 millones de dólares canadienses (unos 255 millones de euros).