El analista se muestra muy optimista con el ciclo expansivo de la economía de EEUU y asegura que la falta de mano de obra cualificada no debe preocupar. Sin embargo, apunta a las tensiones con China como el mayor lastre para las compañías. En cuanto al sector tecnológico tan sólo las expectativas muy altas son la causa de los recortes, ya que los resultados estan siendo buenos.

Esta semana se conocerá el dato de desempleo del mes de octubre, el PMI, la balanza comercial y la confianza de los consumidores.

Son bastante optimistas. El PMI manufacturero tiene gran relevancia para la economía en sí por el impacto en el PIB y es bastante optimista en correlación con la expansión económica que está mostrando la economía estadounidense.

En cuanto a la tasa de desempleo se va a mantener moderada, sin cambios en parámetros de pleno empleo.

La confianza del consumidor va a reflejar una percepción del mercado muy positiva y, por último veremos una balanza comercial que esta sí está siendo más negativa como en registros anteriores. Me preocupa un poco, no por el impacto en la economía sino por la percepción que tiene Donald Trump, ya que es un indicador que tiene demasiada influencia en sus actuaciones.

Si hacemos un balance general estamos viendo una economía muy positiva que seguirá creciendo.

 

En línea con el PIB que conocimos la semana pasada…

Si, rompió las previsiones en tendencia positiva en el 3,5% que sigue siendo muy superior a sus homólogos a nivel mundial. Es muy positivo. El crecimiento de los EEUU tiene que ser un crecimiento que ayude a reducir la deuda para que su economía siga expandiéndose. Podemos seguir diciendo que la economía norteamericana continúa su crecimiento.

 

¿Cómo cree que esta semana van a reaccionar los mercados después de que la semana pasada se fuesen a rojo?

Estamos ante un mercado muy sensible ante posibles noticias y que lastran las acciones. No obstante, tenemos una semana en la que vamos a ver unos resultados empresariales bastante optimistas. Las expectativas son muy buenas y los mercados deben evolucionar hacia lo positivo.

Al final no creo que vaya a haber mucho cambio, salvo posibles shocks por actuaciones de política económica, el mercado debe crecer y permanecer bastante estable.

Creo que no va a haber nada que pueda sacudir al mercado o asustar al inversor.

 

La semana pasada conocimos, por ejemplo, las cifras de Carterpillar. La compañía de construcción más importante a nivel mundial que obtuvo una caída de beneficios que no se registraba desde 2008…

Es un caso que vamos a ver continuamente si no se relajan las tensiones comerciales con China. Lo hemos visto con Apple y con HarleyDavidson que no pueden mantener su crecimiento constante. Son daños colaterales que están viviendo las compañías por las tensiones comerciales que no están haciendo ningún bien al tejido empresarial estadounidense.

Hay que reducir esta incertidumbre para las compañías. Al final, a quienes realmente estas preocupaciones es a las empresas que van a seguir en riesgo, como el caso de CarterPillar hasta que no se relajen las tensiones comerciales.

 

En el sector tecnológico tuvimos los datos de gigantes como Amazon o Google ¿Cómo les fue?

Les fue bastante bien. Son tiburones y como siempre continuarán con unos resultados bastante optimistas a lo que se suma la ayuda de la rebaja fiscal de Donald Trump. No obstante, sobre estas compañías siempre hemos visto unas expectativas muy agresivas. Lo vimos con Apple, que pese haber tenido un resultado histórico de récord sus acciones se lastraban por no cumplir con las expectativas del inversor. Son muy altas que pueden lastrar las cotizaciones pero, si somos objetivos y nos fijamos en los resultados de estas empresas son buenos, que rompen y mantienen récords en el mercado.

 

Parece que en el libro Beige de la FED señala falta de trabajadores cualificados…

Si, lo que se conoce como el desempleo estructural. No es algo que preocupe realmente. Yo creo que no es del todo verídico, porque la economía crece y evoluciona muy bien. Al final es una revisión periódica.

Lo que si preocupó fue el asunto de las subidas de los tipos de interés, a pesar de que la presión inflacionaria no amenaza al crecimiento económico y era de esperar esta subida. Muchos inversores se están asustando, por lo que dice Donald Trump, pero la economía está creciendo a pasos agigantando y la retirada de estímulos es totalmente comprensible. No debemos asustarnos porque es a tiempo y garantiza el fondo de maniobra ante posibles nuevos shocks.

 

Su trabajo reciente pasa por estudiar la dolarización de Venezuela ¿qué está ocurriendo?

Las políticas de Maduro no están funcionando y no son productivas. No tienen un impacto en la economía que sigue desplomándose y sigue sin tener una solución. Lo que pretende Venezuela es huir de la dolarización debido a las barreras fiscales quele está poniendo el Gobierno de EEUU, por las malas prácticas de Veneuela en la actuación gubernamental.

La economía Venezolana está muy dolarizada, la gran mayoría de sus transacciones incluso el petróleo (su mayor producto exportador, se hace en dólares.

La transición, no va a ser fácil. Como comentaba con Rosario Marín, la secretaria del Tesoro, Venezuela necesita una cooperación internacional para sacar al país de esa crisis económica y salvar a la población que está sufriendo muchísimo. Es una razón más que económica humanitaria y social.