Andrés Sánchez Balcázar, director de deuda global de Pictet AM y gestor de Pictet Absolute Return Fixed Income, habla sobre la estrategia de inversión de su fondo y los temas estructurales que condicionarán el mercado de renta fija en próximos meses.

Actualmente vemos cuatro temas estructurales a largo plazo en renta fija:
 
En primer lugar los tipos de interés van a seguir bajos durante un buen tiempo. Ello se debe a que el mundo desarrollado está en un proceso des-apalancamiento importante. Este proceso empezó con la crisis financiera y el traslado de deuda privada a deuda del gobierno. Este proceso está en una fase en la que los gobiernos tienen que des-apalancar ellos mismos y en economías que se están des-apalancando generalmente las tasas de crecimiento son muy altas. De manera que el riesgo de deflación es más importante que el riesgo de inflación. Por tanto los bancos centrales van a tender a mantener los tipos de interés bajos, incluso con nuevas políticas de expansión cuantitativa para que los tipos de interés a largo plazo estén aún más bajos y, para facilitar el des apalancamiento, que no suban por encima del crecimiento del PIB nominal.

El segundo tema estructural es la crisis europea, que es institucional, donde pensamos vamos a tener dificultades para resolver mientras no exista un mecanismo de resolución de crisis financieras que no pase por los gobiernos individuales de cada banco. Además, mientras no tengamos un mecanismo de transferencias fiscales en Europa, entre la parte más productiva y la menos productiva, vamos a tener procesos dolorosísimos de reformas estructurales, donde, como en el caso de España, hemos visto que el coste social es muy alto, y por tanto, la presión para que el BCE haga algo para comprar tiempo es cada vez más importante.

El tercer tema es el cambio de política monetaria y fiscal que hemos visto en Japón los últimos años, las Abenomics. Son el resultado de la baja competitividad de la economía japonesa tras el terremoto de Fukushima, pues Japón dejó de producir energía nuclear y empezó a importar cada vez más combustibles fósiles. Entonces el yen no era sostenible a 80 yenes/dólar, tampoco a cien, ni ahora a 118. Pensamos que el Banco central de Japón va a tener que incrementar su política monetaria de expansión cuantitativa para anclar las perspectivas de inflación alrededor del 2%.

El último tema estructural que nos parece importante es la transición de la economía china manufacturera y exportadora a una economía basada en la demanda doméstica. Ello tiene consecuencias respecto a la demanda de materias primas del resto del mundo emergente. Así que muchos de estos países emergentes van a tener problemas de competitividad en sus exportaciones de materias primas. En muchos, casos, como hemos visto los últimos dos años, afecta negativamente a las tasas de crecimiento y van a tratar de depreciar sus monedas para ganar competitividad.

Principalmente estamos viendo valor en deuda emergente en moneda local en algunos países donde los bancos centrales han sido muy activos en subir los tipos de interés para defender sus monedas. También nos parece interesante la deuda de países emergentes que son importadores de petróleo, cuyos precios están bajando sustancialmente. También encontramos valor en determinada deuda subordinada de los bancos europeos, donde ha habido mucha regulación para que mejore la situación de endeudamiento. Además en tipos de interés vemos más valor en la parte larga de la curva de rentabilidades a vencimiento de la deuda de EEUU y Europa -donde los próximos meses, si aumenta la deflación, los tipos de interés a largo plazo tenderán a bajar-.