Domingo García Coto, director del servicio de estudios de BME, habla sobre la financiación empresarial en nuestro país, con motivo de la jornada informativa “Financiación Empresarial en España: estrategias de futuro”, que tendrá lugar el jueves 10 de marzo en el Palacio de la Bolsa de Madrid.

¿Ya han pasado los peores momentos para la financiación de las empresa españolas?, ¿por qué ahora esta jornada?
Es cierto que han pasado los peores momentos de la crisis en el aspecto financiero para la economía española y, en particular, para las empresas españolas. Por ello, BME, el Instituto de Analistas y la Fundación de Estudios Financieros han buscado hacerse eco de esa mejora pero, a la vez, hacer un ejercicio prospectivo, intentando anticipar las condiciones del futuro de la financiación empresarial y buscar vías para mejorarla. Ahí, tanto las empresas, como los bancos y los mercados de capitales han tenido un comportamiento satisfactorio en la crisis, pero aún quedan una enorme cantidad de retos de futuro para consolidar un sistema financiero español acorde con una situación económica mucho más competitiva.
 
El tejido empresarial español se ha financiado tradicionalmente a través de los bancos. ¿Ha mejorado esta financiación en el último año?
Hay que recordar que el endeudamiento era una de las condiciones en las que se encontraban las empresas españolas en los peores momentos de la crisis, tenían una gran dependencia del sector bancario y éste estaba sufriendo una crisis de liquidez. En ese momento las PYMES vieron endurecidas sus condiciones de financiación pasándolo realmente mal. Tras la reforma financiera, la banca española está en mejores condiciones para financiar las empresas, pero se nos abre un gran reto para avanzar hacia un sistema financiero más diversificado y sólido. También es lo que han visto las autoridades europeas lanzando la unión de mercados de capital.
 
¿Cómo han contribuido a la financiación empresarial española los mercados bursátiles?
Las empresas que estaban presentes en la bolsa han sorteado mejor las dificultades. Las cifras son ilustrativas: los flujos de nueva liquidez al mercado que agrupa ampliaciones de capital, OPVs y salidas a bolsa han alcanzado los 240.000 millones de euros desde 2008. De estos años, 2015 ha sido el mejor, recaudándose casi 42.000 millones. Esto les ha mejorado la estructura financiera, han reducido endeudamiento y han mantenido planes de expansión.
 
En el ámbito de la financiación de las empresas no financieras españolas, ¿cuál considera que son los retos que se deben abordar?
El reto es aumentar la presencia de empresas españolas no financieras en los mercados de valores, bolsa, renta fija. Muy pocas empresas no financieras españolas están presentes en los mercados y es algo que debemos afrontar en el futuro próximo porque daría una mayor solidez a nuestra economía y empresas. Pero podemos decir que temeos buenas noticias en este aspecto, con 24 incorporaciones al mercado, 7 de ellas al principal y 17 al MAB; a su vez, el volumen de OPVs ha rozado los 8.500 millones de euros, que es la segunda mejor cifra en 18 años; el MARF ha superado los 1.500 millones de euros de emisiones en dos años, son 21 las empresas que han podido financiarse en este mercado y 100 las que lo han hecho indirectamente a través de bonos de titulización.
 
Se dedica también una intervención en la jornada a la financiación de las PYMES, ¿cuáles son los retos de las pequeñas y medianas empresas de nuestro país?
Son muchos los retos, pero destacaría la necesidad de fomentar el aumento de tamaño. Necesitamos PYMES competitivas y el futuro de esas empresas es convertirse en intangibles y la financiación de este tipo de activos se hace a través de capital. Hay que facilitar vías de acceso al capital a estas empresas.
 
En resumen, se nos abre una gran oportunidad de avanzar hacia un sistema financiero más sólido, más diversificado, en línea con los principales países europeos y de las zonas desarrolladas.