La directora de renta variable estadounidense cree que en la bolsa de este país todavía hay muchas oportunidades, a pesar de las valoraciones. Esta es su visión sobre el mercado en las circunstancias actuales.


¿Qué espera de la bolsa de Estados Unidos, teniendo en cuenta sus altas valoraciones?

En términos de valoración, las grandes compañías del S&P 500 las valoraciones están históricamente altas, pero creo que los inversores tienen que recordar que  a finales 2016 el crecimiento de los beneficios era muy lento –casi cero-. Creemos que los beneficios están cíclicamente deprimidos, con lo que eso eleva un poco los múltiplos. Pero a principios de 2017 hemos visto una aceleración de los beneficios, y eso creemos que está apoyando estas valoraciones. Creemos que el aumento de los beneficios está reflejado en los actuales múltiplos, así que somos positivos.

Debemos que añadir que los tipos de interés son todavía bajos, y comportándose muy bien con una rentabilidad del bono a 10 años inferior al 3%. Por eso pensamos que los tipos a largo plazo apoyan la valoración del mercado en los niveles actuales. Así que somos constructivos en el mercado americano y vemos muchas oportunidades en él.

Hablando del mercado americano, tenemos al Nasdaq en máximos históricos por encima de 6.000 puntos, incluso. ¿Cuál es su visión del índice tecnológico?

De hecho, somos muy positivos en tecnología y es un sector que tenemos sobreponderado en  nuestro fondo, especialmente en acciones tecnológicas de gran capitalización.

De nuevo, en 2015 y 2016 no asistimos a una aceleración del beneficio en esas compañías. También creemos que el modelo  de estas compañías es muy positivo. Así que estas empresas mantienen un valor excepcional, con unos bajos requerimientos de capital y activos y su crecimiento sigue siendo elevado y creemos que su mercado continúa creciendo.

¿Cómo piensa que pueden afectar las subidas de tipos de la FED a este mercado?

Esperamos que la FED siga subiendo tipos. Esperamos que las subidas sigan siendo mesuradas y basadas en datos. Pero mientras continuemos con un proceso de normalización monetaria equilibrado creemos que se trata, de hecho, de algo muy positivo para el mercado y particularmente positivo para algunos sectores en el mercado americano. Yo resaltaría a los bancos, el sector financiero, entre los que se van a beneficiar significativamente.

Además, si la FED está elevando los tipos de interés es porque la economía se está expandiendo y eso es muy positivo para los beneficios empresariales. Creemos que de forma inmediata los múltiplos están justificados con un bono a 10 años alrededor del 3%-3,5%.

Por el momento, sabemos poco sobre la reforma fiscal que propone Donald Trump y de su paquete de inversión pública. ¿Qué puede ocurrir si estas dos propuestas son más débiles de lo que descuenta el mercado?

Es muy interesante. Si nos fijamos en los grupos que se beneficiaron significativamente después de las elecciones ante la posibilidad de esta reforma fiscal y la inversión pública, estas acciones han retrocedido mucho desde los máximos de finales de 2016 y principios de este año, así que hemos vuelto a una situación normal con estas compañías.

Esperamos alguna reforma fiscal y algún paquete de inversiones, aunque esperamos que se pongan en marcha más tarde y eso será positivo para los beneficios de 2018. Pero cuando miramos a las compañías, nosotros intentamos seleccionar compañías que trasciendan estas políticas fiscales y buscamos empresas cuyos beneficios puedan crecer por ellas mismas.

¿Cuál es el tipo de compañía que usted selecciona para su fondo?

Bueno, nosotros nos fijamos mucho en el crecimiento de beneficios. Queremos participar en esas compañías que esperan una aceleración de sus beneficios e ingresos. Así que nosotros hacemos una selección de abajo a arriba. Miramos en una expansión de márgenes sólida, que permita un crecimiento de beneficio operativo sólido. Y también una valoración razonable, por supuesto.

¿Qué sectores le parecen más interesantes?

Dos de los sectores que nos gustan más son la tecnología, particularmente las compañías de gran capitalización. Son empresas con unos bajos requerimientos de capital, unos mercados crecientes, hay muchos cambios en el mercado.  Tanto sea en robótica, vehículos automatizados, contenido electrónico, nosotros vemos mucho crecimiento en estos sectores. Así que nos gusta la tecnología.

También nos gusta el sector financiero para nuestra parte de recuperación cíclica de nuestra cartera en donde encuadramos la normalización monetaria. Todavía vemos oportunidades gracias a una expansión del margen de intermediación y del beneficio en el sector financiero, particularmente en los bancos.  También vemos crecimientos de dividendos y retornos de capital por parte de los bancos que serán muy bien recibidos por los accionistas.

¿Cree que sigue siendo interesante el sector incluso después de la fuerte subida experimentada en los últimos meses?

Creo que debemos considerar es que el sector financiero ha estado penalizado, no han sido capaces de retornar capital por los requisitos regulatorios, han tenido que reconstruir sus niveles de capital, la economía ha ido expandiéndose lentamente, pero bien, así que el crecimiento a largo plazo seguirá acelerándose con algún aumento del gasto en capital. Muchos bancos lo han pasado mal por su exposición a los créditos de empresas de energías que han pasado por problemas. Creemos que los tipos se están normalizando, que el crecimiento económico sigue estabilizado en torno al 2-2,5% y que en este entorno los bancos están muy bien posicionados.

Ha hablado usted de las grandes compañías, sobre todo tecnológicas. Pero en general, ¿prefiere compañías de gran capitalización o small caps?

Es interesante que a principios de 2016 las small caps alcanzaron a las grandes compañías, pero ahora que hemos visto un descanso en el dólar, con lo que estamos viendo mejores resultados de las empresas de gran capitalización. Las valoraciones son muy razonables en las empresas más grandes, sobre todo en algunos sectores, con lo que se está produciendo una especie de contraste con las pequeñas que lo hicieron muy bien a finales de 2016 y que alcanzaron valoraciones históricas. Vemos algunas oportunidades únicas entre las small caps que trasciende el flanco político al que pueden enfrentarse.

¿Puede decirnos algunas compañías que le gusten especialmente?

En el sector del consumo, dentro de las pequeñas compañías, hay una compañía que se llama Burlington Stores, que no es muy conocida aquí en Europa, pero que  es muy parecida, por ejemplo a TK-MAXX. Se trata de una marca que atrae a clientes de rentas bajas y medias, consumidores que buscan encontrar precio. Además, la compañía está experimentando un cambio de dirección, con lo que pensamos que se enfrenta a una oportunidad muy buena de mejorar los márgenes, reposicionando las tiendas… para conseguir una rentabilidad similar a competidores más grandes y lo está haciendo muy bien. Así que nos gusta bastante. Burlington Stores es una empresa expuesta al consumo, pero también a su mercado y creemos que tiene potencial de mejorar su negocio a nivel interno.

Entre las grandes, mencionaría a alguna empresa de software que nos gusta como Adobe Systems, muy expuesta al crecimiento del negocio en la nube. Tiene un significativo nicho de mercado en la tecnología y creemos que sigue creciendo a unos múltiplos muy razonables.