El experto analiza la actualidad de los mercados y explica cómo podrían impactar todas estas noticias en los fondos de inversión.
 
Es previsible que el próximo mes de diciembre la FED pueda subir los tipos ¿Deberíamos rotar la cartera con esa idea en mente?
Yo creo que lo lógico es pensar que en diciembre pueda haber una subida de tipos. Hay una leve mejora de la macroeconomía norteamericana. No estamos en los años de las vacas gordas, pero tampoco en las de las flacas. También hay cierto componente de credibilidad para la FED. Creo que por credibilidad debería subir tipos.

Si se produce esa normalización hay que tener en cuenta si se va a prolongar en el tiempo. Gran parte de las subidas de las bolsas se ha debido a recompras de acciones de las empresas, muchas de las cuáles se han hecho emitiendo deuda. Si los tipos suben, se encarece la emisión de deuda, con lo que esa variable se va a utilizar en menor medida. Ese vector de impulso en las subidas de bolsa hay que tenerlos muy en cuenta. Ojo, porque la normalización sí afecta y una de las partes es la recompra de acciones.

En segundo lugar, ojo con las duraciones altas. Los fondos de inversión americanos con alta sensibilidad a los tipos de interés; los que más van a sufrir son los fondos de deuda norteamericana con duraciones más altas. Pueden ser más interesantes los de duraciones más cortas o los bonos flotantes, incluso los bonos ligados a la inflación, pero con duraciones más cortas. Se estima que la inflación va a subir, con lo que habría que apostar por fondos con vencimientos medios no muy altos, o bonos flotantes.

Para la parte de renta variable, lo que hay que ir es compañía a compañía. Veremos cómo la normalización impacta sobre la cotización del dólar y eso impactará las cuentas de resultados. También a aquellas compañías ligadas a los movimientos de los tipos de interés. Habrá empresas en los próximos meses que están mejorando sus cuentas (ojo, una cosa es dónde se sitúa el consenso y otra es la realidad).  Hay que seguir muy de cerca las compañías que son capaces no sólo de batir estimaciones, sino de hacerlo mejor de lo que lo venía haciendo hasta ahora. No es momento de mercados, es momento de compañías.

Sí bolsa americana, pero centrándonos en empresas que son capaces de tener resultados empresariales buenos.

Siguiendo en EEUU, el mes que viene se celebrarán elecciones presidenciales. ¿Por qué tipo de fondos habría que apostar si sale un vencedor, u otro?
Hay que tener en cuenta que una cosa es la postura que mantienen ambos candidatos, que va a influir evidentemente cuál sea el resultado de las elecciones y otra el impacto sobre el conjunto de los resultados. La bolsas no son ajenas a lo que ocurre en el resto del mundo y esta es la primera variable que hay que tener en cuenta. A medio y largo plazo podrán tener cierto margen de maniobra pero la bolsa americana no es ajena a lo que ocurra en el mundo.

Además, las elecciones se van a celebrar pero vamos a ver qué va suceder porque está el congreso y está el senado. O hay una victoria aplastante de uno de los candidatos en ambas cámaras, o si no estaremos en la misma situación que estamos en estos momentos.   Es importante el margen de actuación del candidato que gane.

Cuando uno sigue los debates vemos dónde están las posturas. En cuanto a la globalización Trump habla de proteccionismo. La señora Clinton habla de que la globalización es positiva para la economía norteamericana. Ante una misma realidad todos tienen una realidad distinta.

En un escenario de una victoria holgada, si gana la señora Clinton las energías limpias se beneficiarán, también las infraestructuras. Esto implica un cierto continuismo de Obama. El consumo, salud, educación…

El señor Donald Trump es muy crítico con las políticas monetarias de la Reserva Federal; aboga por la independencia de la FED pero no me extrañaría que los tipos subieran de forma más acelerada que con la señora Clinton y esto tiene sus impactos: sobre el dólar, defensa, petróleo. Si hay sectores que se pueden beneficiar en uno u otro sentido, pero no es ajeno al mundo y EEUU y hay que ver la composición del Congreso y el Senado.

En Europa hablamos del sector bancario, ¿sería el momento de invertir en fondos con posiciones tácticos del sector bancario o mejor estar al margen?
Empieza a ser interesante tener algo del sector bancario. En Europa comienza a ser interesante contar con fondos que de forma táctica puedan tener posiciones en este sector.

Primero, las valoraciones de muchos bancos son atractivas. Un ejemplo claro puede ser el sector español.

Segundo, se puede dar por la mejora macroeconómica, aunque sea leve. Eso también puede beneficiar al sector financiero

Tercero, la normalización de tipos. Porque aunque Draghi nos ha emplazado a diciembre, también ha dicho que la retirada de estímulos no va a ser abrupta, sino que se puede prorrogar en el timpo. Esto podría llevarnos varios meses, quizá hasta septiembre de 2017. Ya hay voces dentro del BCE que empieczan a vislumbrar ciertas retiradas de algunas medidas que ahora se están aplicando y eso beneficiaría al sector bancario europeo.

En último lugar, no me cabe ningún lugar a dudas, va a haber movimientos corporativos.

Esto nos hace pensar que de forma táctica, y para perfiles agresivos podamos tener o bien en el rádar algún banco o bien fondos que tengan bancos en el conjunto de su posición. Nosotros todavía infraponderamos el sector europoe porque hay problemas: los resultados, en el caso español todavía hay mochilas inmobiliarias que no se han conseguido inmobilar, la competencia con nuevos actores que entran y que van a entrar y la regulación. Pero es verdad que quizá algunas entidades empiecen a ser interesantes para entrar en cartera.

En España, si se soluciona la gobernabilidad, ¿sería momento de tener renta variable española?
Nosotros recomendamos renta variable española para inversores dispuestos a asumir cierto riesgo.  Pensamos en fondos de autor y hay muchos y no solo ahora con la llegada con García Paramés. Estos productos de autor producen valor, pero no estaríamos en fondos de gestión pasiva.

Creo que podemos encontrar compañías interesantes y la situación macroeconómica ha ido poco a poco mejorando.

La variable del gobierno se puede despejar, ¿esto podría incrementar la rentabilidad de la renta española? Desde mi punto de vista con nuestra exposición que va del 5% al 10% de una cartera nosotros no aumentaríamos la exposición a la renta variable. Por mucho que se arregle la situación política puede ser algo muy puntual. Si no vamos a unas terceras elecciones, la composición de  gobierno deja al ejecutivo en minoría y hay una serie de medidas que no se van a poder llevar a cabo.

El riesgo político está y va a continuar. Si se despeja, mejor, pero no es un gobierno en mayoría.  Yo más que fijarme en la política me fijo en la realidad de la economía. Y si la economía de nuestros vecinos mejora, si seguimos con el paraguas abierto del BCE, pues bueno. Tenemos muy buenos gestores a niveles de compañías y no solo las que cotizan. Como me gusta esa realidad recomiendo tener algo de bolsa española en cartera.