Entre los activos en los que podemos invertir está la renta fija o deuda. Analizamos qué es la renta fija, los tipos de activos de renta fija, los emisores, las quitas y para qué tipo de inversores es adecuada.
¿Qué es la renta fija?
Es el dinero que una empresa debe a un inversor y por el que va a pagarle un interés hasta llegar a un vencimiento.
Hay que tener en cuenta:
- quién es la contrapartida
- el tipo de interés y cupones
- características de vencimiento y amortización

¿Para qué tipo de inversor es adecuada la renta fija?
Para cualquier tipo de inversor. Su riesgo de vaivenes de precios o volatilidad es menor que la renta variable; el cupón y el interés estén prefijados, mientras que en la renta variable los dividendos no se conocen de antemano; las acciones no tienen vencimiento, por lo que, cuando quiero venderlas, tengo que acudir a un mercado y desconozco el precio, mientras que en la renta fija tenemos un vencimiento y, llegado ese momento, si la empresa no ha quebrado, voy a recuperar ese dinero.

No obstante, puede no llegarse a vencimiento y negociarse para venderlo, aunque es más difícil porque es un mercado más ilíquido que la bolsa, por lo que la gente debería plantearse mantenerlo hasta el final.

¿Qué activos hay para invertir en renta fija?
Según los emisores:
- emisores solventes, como Alemania, Francia, Reino Unido o EEUU
- emisores menos solventes, como Italia o España
- emisores con más riesgo, como Grecia
- emisores privados, donde es bueno acercarnos al concepto de rating para saber su solvencia. Ahora bien, aquí recomendaría preguntarse si se confía en que la empresa me va a pagar en el horizonte fijado, más allá del rating que le dé la agencia

Según los vencimientos:
Hasta un año:
- letras del tesoro: emitidas por los Tesoros públicos
- pagarés: emitidos por las empresas o Comunidades Autónomas
Estos activos serían equiparables a los depósitos bancarios
A partir de 1 año:
- bonos de medio plazo, de 3 a 5 años
- obligaciones, de más de 10 años

¿Qué es una quita de la deuda?
La quita o default es que el emisor no puede pagar al acreedor el principal o los intereses de la deuda. Con la quita el emisor tiene que pagar sólo parte de la deuda.
También hay reestructuraciones de deuda, que consisten en cambiar un activo por otro, por ejemplo, no me pueden pagar una letra del Tesoro que vencía en 3 meses y se me cambia por una obligación a 10 años. Es una permuta de plazos que va en contra del tenedor de la deuda. También puede haber una disminución del interés.

Si el emisor quiebra, ¿en qué orden cobraría el tenedor de deuda?
El grado de prelación en caso de quiebra sería:
- los accionistas, de acciones ordinarias o preferentes, tendrían casi el 100% de probabilidad de no cobrar.
- En el caso de ser tenedor de instrumentos híbridos, como deuda subordinada, el acreedor cobraría si la empresa tiene suficiente dinero en caja –resultado positivo antes de pérdidas y ganancias- para pagarme. Es decir, si incurriera en pérdidas al pagar el interés, no cobrarían. Las pérdidas que pueden tener pueden ascender al 60-70%.
- los tenedores de deuda podrían asumir pérdidas del 30-40%
- los tenedores de depósitos o cuentas corrientes (en caso de que el emisor sea un banco) tendrían garantizado el cobro de los primeros 100.000 euros por entidad y depositante.

A la hora de acudir al mercado, ¿qué variables debemos exigirle al emisor de deuda?
Lo primero, tenemos que creer en el emisor, después debemos elegir el horizonte temporal que nos cuadre personalmente y por último, tenemos que comprara el tipo de interés que nos da el emisor con emisores comparables.