Leonardo López, director para España y América Latina de Oddo BHF, apunta que las correcciones recientes son normales después de un largo período de "complacencia" e indica que no hay que tener riesgo de duración en las carteras de renta fija porque "los indicadores económicos permanecen sólidos".

¿Cómo ve la situación actual de los mercados, cree que están justificadas las correcciones de febrero?

Después de un inicio de año espectacular, con todos los índices avanzando, por ejemplo el MSCI World terminó enero con un 5,6% de subida. La verdad es que los inversores se preocuparon  en el inicio de febrero con la repentina subida de la curva de tipos americana, miedo por la abrupta subida y miedo por la abrupta corrección, pero realmente nada había cambiado en los fundamentales y de hecho si miramos los principales mercados de renta variable sí hubo una rápida caída provocado por un tema técnico de estrategias cuantitativas saliendo a vender, que forzó a muchos inversores a cubrir volatilidades. Pero si miramos otros activos, como la renta fija o el crédito, vemos cómo los inversores permanecieron calmados mirando a los fundamentales de las compañías, mientras que en divisas no se vió una rotación hacia divisas refugio como el dólar o el franco suizo, y el oro tampoco repuntó. Por lo que no vemos un cambio de tendencia, nos parece una corrección normal después de mucha complacencia. Seguimos estando positivos en activos de riesgo, en renta variable, y pensamos que no hay que tener riesgo de duración en las carteras de renta fija, los indicadores económicos permanecen sólidos.

¿Cuál es la filosofía de inversión del Oddo Génération y cuál es su objetivo de rentabilidad?

Es un fondo que lo que pretende es batir a los mercados europeos de renta variable, independientemente del índice al que miremos el Euro Stoxx 50, el MSCI Europe, el MSCI Emu… invirtiendo en oportunidades en el largo plazo. Tiene tres pilares fundamentales la filosofía de inversión de este fondo: compañías familiares, accionistas sólidos y estables a lo largo del tiempo, que lleve la gestión de la empresa y que tenga parte de su patrimonio invertido en ella; compañías de calidad, que estén expuestas a negocios de crecimiento, bien diversificadas internacionalmente, que generen flujos de caja recurrentes y que puedan financiar su crecimiento y que compañías que tengan, con ROCE (retorno del capital empleado) elevados y nuestro último criterio que sigue el fondo la Inversión Social Responsable (ISR), poniendo especial énfasis en los recursos humanos, queremos compañías que cuiden bien a sus empleados, y en el gobierno corporativo, con direcciones fuertes y estables.

En este momento de repunte de la volatilidad, ¿qué volatilidad suele tener el fondo?

Es un fondo de bolsa europea, no tiene un objetivo de volatilidad expreso y su objetivo es batir a los índices de renta variable en general.

¿Qué impacto han tenido los recientes movimientos del mercado en el fondo?

El control de la volatilidad se hace más bien por la selección de compañías, mediante la diversificación. Es un fondo que no tiene una limitación por país o por sector y la única limitación que se ponen los gestores es no tener más de un 6% de exposición a un valor, además las compañías de calidad que seleccionamos suelen tener menor volatilidad de media que el mercado. La volatilidad a un año es similar a su índice de referencia, un 9,5%, pero mirando al horizonte temporal que encaja más con los gestores del producto, de tres a cinco años, el fondo tiene una volatilidad de dos o tres puntos menor que la bolsa europea, lo cual le hace ser un producto atractivo.

El fondo tiene como tercer país con más exposición España con Santander e Inditex como valores destacados. ¿Cree que es un buen momento de incrementar posiciones en estas dos compañías?

Como muchas veces decimos somos selectores de compañías, no miramos al país en el que cotiza la empresa, aunque como dices estas dos empresas están en cartera, con posiciones importantes. Santander entró en la cartera en mayo o junio de 2016, cuando el mercado castigaba mucho a los bancos y tal vez en el caso del Santander infravaloraba lo que aportaban las filiales, por ejemplo su negocio en Brasil. La verdad es que que ha sido una apuesta que ha aportado mucho al comportamiento del fondo, a día de hoy representa alrededor de un 5%, por lo que está muy cerca del máximo a lo que se pueden exponerse los gestores. Es una compañía en la que los gestores están contentos y estará en cartera. En cuanto a Inditex, nuestros gestores son unas grandes creyentes en la historia de la compañía, la verdad es que ha estado penalizada en los últimos meses, pero es una gran convicción y seguramente nuestros gestores aprovechen oportunidades para incrementar posiciones. Es una compañía que está muy bien situada en un mundo con gran competencia online, los Amazon de turno. Inditex tiene una logística que permite adaptarse muy bien a este mundo y al incremento de las ventas por Internet.

¿Cree que es un fondo recomendable para un inversor minorista para encarar los próximos meses de normalización monetaria de los bancos centrales?

Como sabes no puedo dar recomendaciones, y menos a nivel minoristas. Lo que puedo hacer es aconsejar a cualquier inversor que acuda a su asesor financiero, que conoce su perfil de inversión, su nivel de riesgo, su horizonte de inversión, sus necesidades… Y será el que mejor le pueda aconsejar sobre que fondo le corresponda para entrar en el contexto de una cartera global diversificada. Lo que puedo decir es que es un muy buen fondo para acceder a los mercados europeos de bolsa, que permite que los inversores accedan a todos los segmentos de capitalización del mercado. Un 50% de la cartera está invertido en grandes compañías, de 10.000 millones de capitalización, y un 40% está expuesto a empresas de pequeña y mediana capìtalización, por lo que es posible que se beneficie de esa revalorización mayor de las pequeñas frente a las grandes. A tres y a cinco años ha batido a cualquiera de los índices europeos en tres o cuatro puntos, con un punto o dos menos de volatilidad.