José María Luna, director de análisis de Profim EAFI, comenta que, para saber qué fondos darán las mejores rentabilidades en 2012 hay que tener en cuenta el escenario que se nos plantee, el cual, puede ser de dos tipos:


Por un lado, “si la situación del 2012 fuera igual que en el 2011 o peor el escenario sería como el japonés, estancamiento económico y ausencia de inflación. En este escenario, los productos estrellas serían la deuda pública de los países más sanos o con mayor credibilidad, como EE.UU. Suiza, Canadá y Alemania; la renta fija corporativa, sobre todo la de mayor calidad crediticia; productos de retorno absoluto o gestión flexible; sin embargo, la renta fija, en este escenario, tendría que ser mínima y centrada en EE.UU..

En cambio, “si se avanza en mayor credibilidad hacia Europa y los datos económicos de EE.UU. apuntan al crecimiento, los productos estrella serían la deuda privada de calidad crediticia media o media-baja; la deuda pública de puerto seguro; y la renta variable de EE.UU., Alemania y Asia, excepto Japón”.

La monetización de la deuda supone que, “ante los problemas presupuestarios de los Estados, el Banco Central es el que actúa. Se teme que esto pueda crear inflación, pero sería peor un escenario de recesión económica con deflación que un escenario inflacionista. Creemos que el Banco Central Europeo debe tener un papel más relevante, bajando los tipos de interés y comprando bonos de países en problemas”. En caso de un escenario inflacionista, “los productos para combatirlo serían “los bonos ligados a la inflación, los monetarios y el oro”.

“Se abre una pequeña puerta para los mercados emergentes para 2012 en la renta fija de aquellas zonas que están bajando tipos de interés. Pero estas emisiones tendrían que ser en moneda fuerte, en euros y, sobre todo dólares, más que en moneda local”.

En la renta variable emergente “vemos más interesantes los mercados asiáticos, en un segundo plano, Latinoamérica, en un tercero, Europa del Este y en último, los mercados frontera”.

Las materias primas “pueden sufrir el estancamiento económico a nivel mundial. Esto afecta negativamente a los fondos que invierten directamente en petróleo y también a los que invierten en petroleras”. Por ello, “las materias primas no son un sector en el que recomendemos invertir”.