El dato final de productividad del primer trimestre del año, tal y como esperaba el consenso del mercado, fue revisado a la baja hasta alcanzar un 1,0% trimestral anualizado. Este hecho se produjo después de que el nivel de producción pasase de un 1,4% trimestral en el dato preliminar a un 0,6% en el final.
En lo que al componente inflacionista del dato se refiere, los costes laborales unitarios, se revisaron al alza desde el 0,6% al 1,8%, otorgando al dato un sesgo inflacionista. Parte de la responsabilidad puede estar en la revisión de las compensaciones por hora en cinco décimas hasta alcanzar un crecimiento del 2,8%. Del dato no se desprenden demasiadas novedades de lo que esperaba el consenso en términos de actividad, mientras que en inflación el indicador mostró un sesgo más agresivo. Pese a todo ello, la reacción del mercado ha sido muy leve, puede que ante la comparecencia de Trichet después del anuncio de tipos del BCE a la misma hora.