Tras los recientes acontecimientos en la bolsa china uno pensaría que invertir ahora mismo allí sería una locura, pero nada más lejos de la realidad. 

En las últimas semanas se ha hablado mucho de la que la burbuja que había en el mercado chino se estaba desinflando, y es cierto, ya que llego a bajar un 40% desde máximos, pero es que el mercado había subido un 150% en un año natural, es decir, en estos momentos a pesar de la corrección,ha sido ayer cuando la rentabilidad anual del índice chino ha marcado rentabilidades negativas. ¿Y por qué digo que es un buen momento? Por tres razones, una es que hasta máximos históricos aún tiene un recorrido de un 40%, la segunda es que datos macroeconómicos no son tan malos como mucha gente dice (para muchos analistas que China crezca un 6.5% en lugar de un 7% es un desastre, pero ya quisiera el mundo occidental crecer a esos ritmos), y tercero es que con las caídas que esta teniendo la bolsa china se ha “limpiado” el mercado de inversores minoristas que se metieron a invertir en bolsa al calor de las subidas sin saber ni dónde ni por qué invertían.

Ahora bien, ¿debe todo el mundo invertir en el mercado chino? No, únicamente es interesante para dos tipos de clientes. El primero es el inversor arriesgado que busca altas rentabilidades sin miedo a sufrir fuertes pérdidas. El segundo tipo de inversor es aquel con un patrimonio suficientemente amplio como para poder diversificar geográficamente e invertir una pequeña parte de su cartera en dicha bolsa, ambos con un horizonte temporal superior a 3 años.


Los fondos que nosotros recomendamos para apostar por el mercado chino son Threadneedle China Opportunities y el Invesco Greater China. Aunque a día de hoy la rentabilidad de ambos fondos es negativa (5.61% y 9.38% respectivamente), el primero lleva una rentabilidad superior al 16% anualizado en los últimos tres, y el segundo lleva una rentabilidad superior al 15% en los últimos tres años anualizados.