
¿Cómo describiría hoy el modelo de negocio de Iflex Flexible y cuáles son los pilares que explican su crecimiento sostenido en estos últimos ejercicios?
IFLEX es una empresa familiar industrial, fabricante de embalaje flexible para el sector alimentario, farmacia y cosmética. Nuestro modelo de negocio es 100% B2B y consiste en ofrecer un embalaje a medida para nuestros clientes para que puedan envasar sus productos de la forma más sostenible y económica posible. Una de nuestras principales ventajas competitivas respecto al resto es que podemos ofrecer un servicio integral. Todo el proceso productivo se realiza in-house, lo que nos permite controlar muy bien el producto y sus costes. Este proceso 100% interno nos sitúa entre las compañías más eficientes del sector en términos de costes y control de calidad. Nuestros clientes son mayoritariamente nacionales, pero también tenemos clientes de primer nivel en Francia. Consideramos que ellos son la base de nuestro crecimiento sostenido, donde el plazo de entrega y la calidad son factores relevantes.
¿Qué estrategias está priorizando la compañía para el cumplimiento de sus objetivos?
Después de las 2 ampliaciones de capital realizadas en 2025, hemos incorporado nuevos socios que respaldan nuestro plan de expansión, y, en paralelo, estamos muy enfocados en el crecimiento inorgánico, ya que creemos que nuestro sector está muy atomizado y que existen oportunidades de incorporar compañías que nos puedan aportar, no solo mayor volumen de negocio y EBITDA sino también productos complementarios y tecnología alternativa.
La consolidación del sector es una oportunidad para crear grupos más robustos y eficientes, capaces de invertir en tecnología y sostenibilidad a un ritmo superior.
Actualmente estamos hablando con diferentes empresas y explicándoles nuestro proyecto, y estamos satisfechos porque vemos interés en muchos de ellos. A través del consejo de administración, tenemos un equipo dedicado que analiza operativas, y sinergias industriales para asegurar que cada integración aporte valor real al grupo. Sobre todo nos centramos en preservar el talento y las mejores prácticas de cada compañía. Buscamos compañías que sean rentables por sí mismas y donde la adquisición no nos suponga pagar un múltiplo de EBITDA fuera de mercado, somos muy estrictos en ese sentido. Priorizamos sobre todo que haya sinergias industriales claras y una integración cultural sencilla.
Iflex ha experimentado un comportamiento sólido en 2025 tanto en ingresos como en margen bruto. ¿Cuáles son los principales factores que impulsan este crecimiento?
Los ingresos se mantienen estables gracias a la recurrencia en los pedidos y a la incorporación constante de nuevas cuentas, fruto de una estrategia muy centrada en el servicio. El crecimiento de la categoría de productos sostenibles también ha impulsado la demanda de nuestro packaging flexible, explorando soluciones en monomateriales. Por otro lado, la optimización de procesos productivos y la mejora de la eficiencia de nuestras líneas ha tenido un impacto directo en el margen bruto, también ampliando el pool de proveedores de materias primas y consiguiendo precios competitivos. Esto nos ha permitido mejorar un 8% el margen bruto durante el primer semestre de 2025.
Las acciones de IFLEX acumulan una subida del 7,19% en los últimos doce meses. ¿A qué atribuye esta evolución positiva?
Aunque la evolución de la acción ha sido favorable durante el último año, somos conscientes de que la cotización sigue por debajo del precio de salida a Bolsa. Nuestro compromiso es seguir creando valor para cerrar esa brecha, mediante una gestión rigurosa y un crecimiento rentable y sostenible. Además, continuamos con una política de dividendos estable, con dos distribuciones anuales en efectivo, reflejo de nuestra capacidad de generación de caja. Confiamos en que el mercado reconocerá el potencial de nuestro proyecto de consolidación y la mejora progresiva de nuestros fundamentales.
¿Qué peso tiene la creación de valor para el accionista dentro de la estrategia corporativa?
La verdad es que cada vez damos mayor valor a esta variable, siendo conscientes de que hemos pasado, en pocos años, de ser una empresa familiar privada a ser una sociedad cotizada y con nuevos socios externos a la familia que nos apoyan en este crecimiento industrial que queremos llevar a cabo. Buscamos el equilibrio entre reinvertir para crecer y generar retornos sostenibles a largo plazo para el accionista. Ofrecemos un dividendo anual competitivo y creemos en que habrá una buena evolución de la cotización en los próximos años. Nuestro objetivo es combinar un EBITDA sostenible con una política de dividendos consistente y una mejora progresiva del apalancamiento financiero.
¿Qué proyectos pueden actuar como principales impulsores de la acción en los próximos meses?
Las 2 ampliaciones de capital realizadas este año de 7,2 millones de euros van en esa línea, no solo reforzar el balance de la compañía para afrontar una nueva etapa de crecimiento sino también la incorporación de nuevos socios industriales y financieros que nos permitan sumar al grupo. Tenemos un proyecto muy interesante de consolidación en el sector del packaging, combinando nuestro know-how en la industria del embalaje flexible junto con los conocimientos y experiencia en M&A de nuestro nuevo consejo de administración, podemos realizar un build up que construya valor en la compañía generando así una buena evolución en la cotización. Actualmente ya estamos en conversaciones avanzadas con varias compañías, explicando el proyecto y una vez se confirmen esperamos que las magnitudes financieras del grupo resultante sean significativamente superiores a las actuales. Todo ello, junto con la mejora progresiva del margen y la generación de caja, debería actuar como catalizador para una revalorización de la acción en los próximos meses.

