Después de que Saxo Bank publicara los cisnes negros de 2018, Dif Broker analiza el impacto que podrían tener algunos de estos eventos sobre los mercados.

La FED pierde independencia

El plan de la rebaja fiscal representa un riesgo para el déficit estadounidense. En primer lugar, intenta impulsar la economía con una medida que reducirá los ingresos fiscales y, en segundo lugar, se queda dependiente de los ingresos que se puedan generar en un futuro por el posible aumento del consumo fruto del crecimiento económico.

La FED después de aumentar su balance hasta los 4,5 trillones de usd, está tratando de ganar margen de maniobra a través de la subida de los tipos de interés y de la reducción del balance.

En caso de que la FED pierda su independencia y el tesoro decida emitir a largo plazo a tasas del 2,5%, puede ocurrir el riesgo del gobierno no conseguir poner toda la deuda necesaria en el mercado, lo que traerá inestabilidad a los mercados de Bonos y Acciones. En ese caso, la FED estaría obligada a volver atrás en su objetivo y comprar el remanente de los Bonos que los inversores privados e institucionales no quisieran financiando directamente al tesoro estadounidense. Tras el susto inicial, las bolsas mantendrían el estímulo necesario para batir nuevos máximos, ya que la FED compraría títulos preestablecidos al mismo tiempo que la reforma fiscal asumiría el motor de la recuperación económica. La subida de tasas a largo plazo seria retenida y el déficit presupuestario controlado por la fijación de los intereses pagados por la nueva deuda emitida. Esta inversión de la política monetaria puede dar un impulso a las economías emergentes con deuda emitida en dólares.

El BOJ pierde control sobre la curva de rendimiento

El Banco de Japón ha sido uno de los bancos más activos del mundo, comprando desde acciones a ETF de índices, Bonos y ETF de bienes inmobiliarios. Su balance supera ya el 100% del PIB, nada extraordinario en comparación con el 240% de la deuda total. A medida que la inflación suba, el BOJ quedará bajo presión, que será transferida al tipo de cambio, una vez que continue comprando activos financieros. Si el Yen alcanza los 150 $, tendremos a la bolsa japonesa batiendo máximos históricos en los 35.000 puntos, lo que sin duda sería una escalada espectacular. China y los países vecinos protestarán contra este estímulo monetario y por el apoyo a la industria exportadora, por lo que al iniciar la subida de los tipos de interés y abandonar su política de tipos cero en los bonos a 10 años, las bolsas se podrían resentir fuertemente. Si esta previsión se concreta entonces debe existir una exposición fuerte al mercado japonés, seguido de una desinversión cuando el Yen alcance los 150.

Volatilidad disparada

En este momento hay miles de millones de dólares en posiciones cortas en volatilidad, a consecuencia de la confianza otorgada por parte de los Bancos Centrales, que seguirán de forma global soportando a los mercados financieros y generando el efecto riqueza en la economía.

En caso de que exista un efecto “flash crash” del 25% en el SP500, quedaríamos en una situación idéntica a la de 2008, con la quiebra de un gran banco al acecho. En este momento los inversores están confiados y cualquier incertidumbre económica puede ser desastrosa debido al exceso de apalancamiento.
Paralelo a ello, quien hubiese adquirido volatilidad, tendría ganancias elevadas, ya que estamos en mínimos históricos.

Los inversores abandonan el Bitcoin

El bitcoin alcanza los 60.000 usd y vale más de 1 trillón de usd. Teniendo en cuenta la escalada de precios, es posible que antes de producirse una intervención de los gobiernos sobre las criptomedas, el Blockchain, esta burbuja siga siendo alimentada. En comparación con las burbujas de los sectores inmobiliario o tecnológico, las criptomonedas todavía no representan peligro, pues la suma de la capitalización de todas ellas, a diciembre de 2017, es de poco más de 500 mil millones de dólares estadounidenses.

Los inversores deben seguir atentamente, la tecnología que envuelve al  Bitcoin y las criptomedas, además de mostrarse cautelosos ante la intervención de países como China o Rusia, ya que pretenden crear sus propias criptomedas y así eliminar la competencia de un mercado paralelo.

La regulación será la gran amenaza del bitcoin, que puede convertirse en la opción de la “economía paralela” en términos digitales, ya que existen cuestiones relacionadas con el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, que tendrán que ser abordados por los diversos reguladores, así como el concepto de anonimato, que protege a los usuarios y las transacciones.

Así, en su primera fase, las monedas digitales continúan su camino meteórico.

China emite Petro-renminbi

China es el mayor importador de petróleo, por lo que países como Rusia e Irán están dispuestos a realizar este tipo de transacciones, antes que hacerlas con dólares.
Por tanto, es posible que los primeros contratos de futuros de petróleo en renminbi sean un éxito y que contribuyan a aumentar el peso de la moneda china en los intercambios mundiales.

Sin embargo, el Banco Central de China tiene como misión la estabilización del tipo de cambio, por lo que una subida del Yuan en los mercados internacionales sería aprovechada por la adquisición de reservas de divisa que se vieron reducidas en el último año debido a las intervenciones en el mercado.
Esta revalorización del Yuan y la consecuente devaluación del dólar, traería un mayor desarrollo a las economías emergentes que dependen de la financiación en dólares estadounidenses, por lo que en este escenario podría ser una buena inversión.