Análisis y perspectivas de la industria de gestión de activos

Hay tres claves para poder gestionar los retos a los que se enfrenta la industria en la siguiente década: elegir correctamente las opciones de crecimiento, crear eficiencias operativas o economías a escala y brindar el siguiente nivel de experiencia del cliente.

Los directores de algunas de las principales gestoras internacionales en España se han manifestado acerca de las perspectivas de la Industria de Gestión de Activos, igual que lo han hecho expertos de Mckinsey, Deloitte, Bloomberg, PwC o Mercer Capital, y la mayoría de ellos coinciden en que las perspectivas para el sector tienen su claro-oscuro, pero anticipándose a ellos, las oportunidades pueden ser relevantes.

2019 será decisivo para la industria tras la implementación de la directiva MiFID II (quizás la regulación más perturbadora de los últimos años), que ha introducido un cambio de ofertas empaquetadas a un asesoramiento basado en comisiones, la prohibición de las retrocesiones y la asunción de los costes de análisis por muchas gestoras. Adicionalmente hay nuevos participantes y competidores, cambios en los patrones de inversión y, al mismo tiempo, nuevas tecnologías que están reformando la cadena de valor.

La irrupción de productos de bajo coste está ganando cuota de mercado. Los clientes están exigiendo más de sus gestores (inspirados por modelos de otras industrias como tecnología y comercio electrónico), y tienen mayores expectativas con respecto a los costes, la transparencia, la inmediatez y sobre como interactuar.

La mayoría de las gestoras están luchando contra los efectos de costes más altos y la inversión necesaria en innovación tecnológica, márgenes más bajos y mayor sensibilidad al coste por parte del cliente. Y, en esta lucha, los grandes actores se benefician de las economías de escala. No obstante, se vislumbra (como ya ha sucedido en 2018) una mayor consolidación y nuevas formas de colaboración.

Tendencias claves que remodelarán la industria:

Expectativas de menores AUM y menores comisiones

La industria es relativamente más consciente de que las expectativas de crecimiento de los AuM (Assets under Management) deben ser mucho más conservadoras, ya que el ahorro como proporción del PIB a nivel mundial muestra una tendencia que pone en tela de juicio los impulsores del agresivo crecimiento de AuM (de acuerdo a una encuesta realizada por Bloomberg entre 2.000 gestoras globales), así como el crecimiento de la economía mundial que apunta a una clara desaceleración (incluso algunos hablan de una recesión).

Las expectativas ahora apuntan a un crecimiento en línea con el PIB, más realista que otras estimaciones que hablan incluso de un 5,5% compuesto anual. No obstante, este incremento podría acelerarse si se diera un cambio en el sistema de pensiones de algunos países, pasando de un sistema totalmente público a uno mixto (con una contribución obligatoria y otra voluntaria privada).

En términos geográficos, los países Asía-Pacífico (APAC) serán los de mayor crecimiento, mientras que Europa (ex Reino Unido) y los EE.UU. estarán algunos puntos porcentuales por detrás de su media histórica.

Rediseño de productos utilizando inteligencia artificial, incorporación de nuevos mercados

Son de los principales factores de apoyo al crecimiento de los AuM, con unos beneficios que vengan apoyados de la tecnología. Ésta última también incluye inversiones que se realicen para conseguir nuevas fuentes de AuM en los mercados minoristas de forma más eficiente y que sirvan para atraer nuevos clientes y mandatos (en el mercado institucional), con una oferta de soluciones de inversión vía big data e inteligencia artificial (IA).

La IA es un habilitador que ofrece capacidades diferenciadas a lo largo de la cadena de valor de la inversión. A través de ella, surgen algoritmos que permiten comprender los patrones del mercado y tomar decisiones de inversión y se pueden seguir desarrollando aplicaciones que mejoren los servicios de asesoría patrimonial, ofrecer carteras customizadas y digitalizar el servicio al cliente.

Gestión pasiva y la irrupción de nuevos competidores 

Tras nueve años de mercados alcistas, los desafíos persisten y los ciclos se repiten. Los fondos pasivos continúan captando activos. Durante 2018, los inversores destinaron casi un cuarto de billón de dólares a los 20 fondos más populares de la industria, destacando su persistente apetito por la gestión pasiva aun cuando la volatilidad experimentada en el año dejó a gran parte de ellos con rentabilidades negativas (según datos de Morningstar Direct).

Los fondos mutuos y los fondos cotizados (ETF), con las mayores suscripciones en 2018, acumularon un total de 241.200 millones de dólares de activos, lo que llevó a éstos, de manera conjunta, a unos activos gestionados de casi 1.200 millones. Trece de los veinte más populares eran ETF (según datos de Bankrate). Sin embargo, estos 20 fondos más populares obtuvieron rentabilidades promedio en torno al -5,6%, incluso algunos por debajo del -15% (principalmente fondos indexados, fondos con exposición a mercados emergentes y fondos de renta variable internacional, de acuerdo a los datos de Morningstar).

La llegada de los ETF de coste cero puede acelerar aún más este apetito. De acuerdo a estimaciones de State Street Global Advisors y PwC, los activos globales en ETF podrían superar la cuota del 25% a finales del 2025.

Inversión en tecnología y llevar a middle y back-offices a cero

Es necesario seguir invirtiendo y preparándose para la irrupción de nuevos actores tecnológicos que ya están tambaleando la distribución tradicional de fondos y cuentan con distribución en línea, asesoramiento digital, microinversión en su experiencia digital testeada y una gran cantidad de información de sus clientes que le permite hacer un mejor delivery cubriendo las necesidades de corto, mediano y largo plazo del cliente.

Es probable que estos nuevos actores y prescriptores brinden servicios digitales de bajo costo con el objetivo de establecer relaciones con los millennial y la generación Z (nacidos desde 1995 hasta 2010), anticipándose a las empresas predominantes.

Mayor consolidación

La presión en la industria es muy fuerte en todos los frentes. De hecho, los actores están obligados a unir fuerzas principalmente para, por un lado, aumentar el cumplimiento regulatorio y compartir los costes de tecnología, y, por otro, disminuir las comisiones y reducir el crecimiento orgánico para muchos gestores.

La industria en su conjunto tiene un alto grado de apalancamiento operativo (altos costos fijos, pero bajos costos variables), por lo que ganar escala es invariablemente una estrategia efectiva y adecuada para combatir la presión en márgenes. Por ello, no sorprende ver que 2018 fuera el año más activo en M&A de gestoras de fondos de la última década, y parece que la tendencia continuará a medida que los fundamentos comerciales y estratégicos, aunados a las presiones de consolidación, continúen impulsando estas transacciones. La cantidad de acuerdos firmados alcanzó los niveles más altos desde 2009. El volumen de transacciones también fue alto, cerca de 10.500 millones de euros en 2018 únicamente en EE.UU.

 

Gráfico de la industria de gestión de activos

 

En definitiva, los cambios que veremos en la próxima década dejarán una industria muy diferente a la que conocemos. La tecnología formará parte esencial de los supervivientes, que habrán tenido que poner en marcha nuevas estrategias de crecimiento.  

La expansión de la capacidad de distribución y oferta de productos continuarán siendo un factor importante detrás del racional de adquisición, a medida que las empresas luchan con el difícil crecimiento orgánico y la compresión de márgenes.

Y, por último, la reciente volatilidad del mercado también será un factor natural de filtrado de vencedores y vencidos.

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