El abismo podría estar cada vez más cerca. No hay experto que no se postule del lado de una corrección a corto plazo, ya sea por la necesidad de sanear, por consolidar o por recuperar el rumbo bajista. La Historia nos dice que el verano despierta la volatilidad y esta es más que amiga de la inestabilidad de las bolsas. 

Hay varios hechos inapelables a las alturas de año en las que nos encontramos. La primera verdad irrefutable se refiere a unos índices en tendencia alcista –quizás imparable- con un S&P 500 que se anota un 7% de subida, un Ibex 35 sumando otro 11% (sólo queda por detrás de la revalorización de la bolsa italiana) y algo más tímido es el avance para el Dax que remonta un 4,85%.

¿Qué queda por delante? Resistencias, algunas importantes, pero otras, peor aún, históricas. Este último caso es el que se refiere al selectivo estadounidense que se enfrenta por primera vez a los 2.000 puntos. ¿Qué sucederá entonces? “Sería sana una corrección importante e ir a buscar los 1.600/1.700 puntos para coger fuerza y luego tirar varios meses", asegura Luis Benguerel, responsable de mesa de Interbrokers. La pregunta para muchos analistas en este punto es si se producirá un pullback del selectivo americano en el momento en el que acceda a la puerta de los 2.000 que, por cierto, es de las pocas que falta por ser superada puesto que el 10.000 del Dax Xetra germano ya ha regresado, siendo estos niveles "a vigilar", comenta Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG, más allá de la situación de las bolsas periféricas. ¿Será entonces Europa capaz de seguir subiendo con Estados Unidos resfriado? Difícil. 

Expertos como Mike Mangan, socio y gestor de Harris Associates, reconocía en una entrevista para la Zona Premium de Ei que, si bien los índices se encuentran en niveles históricos, "por valoración no lo están" puesto que el mercado estadounidense está cotizando "a unas 15 veces beneficios" ajustándose a su "valoración media de largo plazo". ¿Traducido? El mercado ofrece una rentabilidad de entre el 8% y el 10%. 

En el caso del mercado español, los 11.000 puntos podrían calificarse de 'mero trámite' en el camino de la resistencia importante de los 11.200. Y en la sesión de ayer, gracias al buen dato de empleo publicado en Estados Unidos, fueron superados...una vez más, que no quiere decir que sea la definitiva. Álvaro Blasco, director de ATL Capital, aseguraba que al selectivo español lo que impulsará "hasta los 11.500 puntos" serán "los resultados empresariales" y es que, en su opinión, las compañías españolas "están haciendo los deberes". No hay más que fijarse en la más de veintena de dividendos que entregan las cotizadas nacionales en este mes de julio. 

En todo caso, se habla de 'demasiadas' semanas en un lateral que no ve el fin. Y esto hace plantearse a algunos analistas una pregunta clave: '¿es lo mismo querer comprar en correcciones o querer comprar con la intención de vender?'. Lo que nos lleva nuevamente a la fiabilidad de esta tendencia alcista que arrastra a las bolsas desde el pasado año. 

Desde UBS reconocen estar prevenidos ante la corrección que está por venir. De hecho, comparan la actual situación del Ibex 35 con el sell off vivido el año pasado en los meses de marzo hasta junio, solo que ahora nos pillaría un mes y medio más tarde. Por aquel entonces, el selectivo descendió desde los 8.657 puntos del día 14 de marzo hasta los 7.553 puntos del 24 de junio. Después se produjo la resurrección. 

Pero ¿hasta dónde debería caer el Ibex 35 para que no se desatara la alarma? Lo sabemos ya... y la cifra archirrepetida son los 10.600 puntos como máximo. 


La teoría de la claudicación
"No creo que podamos hablar de que se ha tocado un techo de mercado ni mucho menos", asegura en su análisis semanal José Luis Cárpatos, analista independiente y colaborador de Estrategias de inversión. Y, ¿por qué no? Muy sencillo. Observando dos gráficos de Bloomberg se ve cómo las manos fuertes del mercado, esto es, las grandes operaciones en bolsa superiores a los 10.000 títulos, según dicen los libros, están siguiendo al mercado. Es, por contra, el inversor retail el que ha decidido ir poco a poco deshaciéndose de renta variable. 

COTIZACIÓN S&P 500 & MANOS FUERTES  (FUENTE: BLOOMBERG)

COTIZACIÓN S&P 500 & MANOS FUERTES  (FUENTE: BLOOMBERG)
COTIZACIÓN S&P 500 & MANOS DÉBILES (FUENTE: BLOOMBERG)

COTIZACIÓN S&P 500 & MANOS DÉBILES (FUENTE: BLOOMBERG)
Los flujos de inversión correspondientes a la semana que cerró el pasado 18 de junio hablan de más ventas. Casi 2.200 millones de dólares se vendieron en acciones del mercado USA, mientras que los inversores estadounidenses se hicieron con 1.200 millones de dólares de títulos de fuera de sus fronteras. Lo que sigue aumentando son los bonos que parecen haberse convertido en el activo por excelencia de compra en los últimos meses. En esos cinco se hicieron con 4.100 millones de dólares de renta fija. 

Si nos atenemos a aquello de piensa mal y acertarás, ya hay quien opina que los hedge funds están esperando a que los inversores se animen a comprar para soltar papel. Vender. O hacerles claudicar. Es siempre la misma historia. Para que unos hagan negocio, hay alguien que debe dejar de beneficiarse de su parcela de inversión. 

Es más, la situación actual del VIX puede llevar a los más desconfiados a agudizar sus sentidos ante lo que podría estar por venir. "Si nos fijamos en el futuro del DAX y en la baja volatilidad que tiene vemos cómo estamos a niveles de lo que sería normal en unas navidades, no quiero ni pensar cómo será esto en el mes de agosto", reconoce Cárpatos que habla de una situación extensible a Estados Unidos.

El índice de volatilidad se encuentra ahora mismo en los 10,32 puntos, mínimo desde el 11 de marzo del año pasado. Tres días más tarde comenzó la corrección.