Casos como el de Uber nos recuerdan que aún hay negocios en los que los inversores avispados aún pueden casi duplicar su dinero cada mes que pasa.
Y eso es lo que le ha sucedido a la filial de inversión de Google, Google Ventures, que en agosto del año pasado invirtió 258 millones de dólares en lo que tan solo era una aplicación de móvil para usuarios de taxi en todo el mundo. Si los datos que se van filtrando son verdad, en mayo de este año, apenas 8 meses después, ese dinero se habría multiplicado por algo más de 7 veces. En total, si los cálculos de TechCrunch no fallan, Uber valía en agosto del año pasado unos 3.500 millones de dólares y ahora rondaría los 18.000 millones de dólares.

En esta última ronda de financiación entraron Fidelity Investments, Wellington Management y BlackRock, según los datos de WSJ. Además de Google Ventures también participan Summit Partners, Kleiner Perkins, Menlo Ventures, Goldman Sachs y otras firmas como Lower Case Capital.

Tal y como señalan en The New York Times, a estas alturas y sin salir a bolsa, Uber podría valer ya más que compañías como Alcoa, Hertz Global o la propia Avis, por introducir a alguna empresa del sector del automóvil. Por cierto, que nadie descarta que la compañía pueda salir a bolsa en un futuro aunque, por el momento, aún no habría fecha.

Unos datos que surgen de una última ronda de financiación que concluyó hace apenas unas semanas y que le habría permitido conseguir fondos para seguir expandiéndose tanto geográficamente como en el propio negocio. En estos momentos, Uber está ya en casi 128 ciudades

La entrada de Google Ventures en su accionariado parece haber sido providencial, porque hasta ese momento y desde que nacieron en 2010, Uber tan sólo había conseguido unos 1.500 millones de dólares.

Según algunos expertos, como los consultados por The New York Times, pese a que a muchos la valoración de la compañía les parezca desorbitada, lo cierto es que podría estar justificada. Y para ello utilizaban algunos datos, como el del dinero que genera el negocio del taxi en Estados Unidos cada año, unos 11.000 millones de dólares.

En este diario consideran que la compañía podría llegar a controlar en el mundo alrededor de un 25% del negocio del taxi a nivel mundial. En estos momentos y según la web TechCrunch, que es la que más información tiene al respecto, la compañía consigue duplicar su beneficio cada año. En 2013 habría obtenido unos 213 millones de dólares de ingresos y habría realizado un millón de servicios.

La compañía, que ha puesto en marcha una aplicación que permite a los usuarios contratar un coche a través de un móvil, se queda con un 20% de cada carrera. Por cierto, que se trata de conductores que no tienen licencia y eso es, justamente, lo que ha encendido los ánimos en la mayor parte de las ciudades europeas como las españolas, las británicas o las francesas, ya que en todas ellas se han producido conflictos debido a la irrupción de Uber. La empresa tampoco posee los coches, por lo que sus costes son muy limitados.

Y no es para menos. El propio New York Times afirma que si la compañía consigue hacerse con la mitad del mercado en Estados Unidos (sólo allí), conseguiría unos ingresos de unos 1.000 millones de dólares al año. En la actualidad ya está en 35 países.

Se ha publicado, -al no ser una empresa privada los datos no son contrastables- que Uber ha generado ya algo más de 20.000 empleos, con lo que no es de extrañar que los taxistas de todo el mundo se pongan cada vez más nerviosos.

Los expertos destacan que los únicos costes de Uber son los de proveer la tecnología que permite poner en marcha el servicio y ofrecer servicios de márketing y algunos de los gastos de los conductores. Es decir, que se trata de un servicio de grandes márgenes.

La compañía, que fue creada en el año 2010 por Travis Kalanick y, Garrett Camp, ya sabe que Uber generaría problemas legales y ya ha anunciado que se ocuparía del tema. Su CEO, Kalanick afirmó recientemente en una conferencia “Cuando comenzamos con Uber no había guerra, pero ahora la guerra nos las han traído”, con lo que las espadas ya están en todo lo alto.

Por el momento, el inversor Mohamed El-Erian (Ex Pimco), “este no es el final de la industria del taxi tradicional, que continuarán jugando un papel importante, aunque menor. La industria cambiará, y habrá cada vez más conductors de taxi que firmarán con Uber, ampliando y mejorando los servicios que proporcionan a los ciudadanos”, prevé el gestor.

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