Ricardo Comín, director de ventas para Iberia y Latinoamérica de Vontobel, habla de las perspectivas que muestra el mercado norteamericano y las recomendaciones pertinentes en estos momentos.
A mediados del pasado mes vimos como Wall Street se dio un susto y estuvo cerca de llegar a terrenos de una corrección, para luego alcanzar máximos históricos de nuevo. ¿Qué puede esperar de aquí a final de año para los mercados?

Las predicciones son cada vez más difíciles, porque ya las previsiones son de en este caso mes y medio. Es bastante más complicado decirlo. En general el mercado está atento a que hemos alcanzado esos máximos históricos y romper techos de récord no es fácil y menos aún cuando la mayoría del mundo ha ganado dinero. Es verdad que las variables son buenas, aunque en algunos aspectos pueden llegar a tener algún tipo de truco.

¿Y en relación a la economía de Estados Unidos? ¿Cuál es la estimación que manejan de cara al último trimestre?

Nosotros creemos que la economía norteamericana tiene que crecer por encima del 2%. Hay que tener en cuenta una serie de factores que antes beneficiaban a la economía norteamericana y que esta vez van a beneficiar menos. El primero de todos era el famoso QE, que ya se ha acabado. Otra muleta en la que se ha apoyado era un dólar débil, sobre todo para las exportaciones. Algo que ya no se tiene con respecto al euro gracias a las medidas que está tomando el BCE. Una tercera muleta era todo lo que era favorecer un petróleo más barato, el fracking oil, para no comprar fuera. Pero ahora con la bajada tan fuerte del precio del petróleo, habría que preguntarse si les merece la pena. Y la última sería todo el tema del empleo. Es verdad que está en tasas muy buenas y por debajo del 6%, pero lo importante es si los salarios están subiendo o no. Algo que no está sucediendo tanto como se esperaba. Mucho de ese empleo es parcial y por otro lado parte de esa bajada de desempleo corresponde a procesos de jubilación. Esto te puede llevar a que haya menor consumo. Pero obviando esto, es verdad que el resto de variables en general es bueno.

Las valoraciones que ha alcanzado el mercado sigue asustando a muchos expertos, mientras que otros apuntan a que aún quedaría margen para las subidas, ya no solo en lo que resta de ejercicio, sino también para 2015. ¿Cuál es la posición que mantienen ustedes para la renta variable norteamericana?

En general lo que estamos haciendo es sobreponderar renta variable norteamericana. Tampoco de una manera muy marcada, pero sí que la estamos sobreponderando algo en nuestras carteras. También por un proceso de descartar su gran competidor en mercados desarrollados como el europeo, que no termina de funcionar del todo. También es verdad que nuestra mayor parte de nuestra sobreponderación viene por parte de los emergentes. Sí que es verdad que Norteamérica puede llevar a ganar dinero, pero hay que ser muchísimo más selectivo.

En el caso de que el BCE apueste por un QE a la europea, ¿servirá de excusa para que las acciones de la bolsa estadounidense sigan subiendo?

Seguro que en un principio sí, porque a fin de cuentas es inyectar liquidez en el mercado, que ahora mismo hace falta por el tapering estadounidense. Será una excusa a corto plazo para que los inversores metan dinero en la renta variable norteamericana, temiendo lo que pueda pasar todavía con la europea. Ahora bien, no somos nada amigos de lo que son las noticias macro. No creemos mucho en ellas. De hecho llevamos tiempo siendo negativos con Japón, pero luego iba a terminar dándose la vuelta a pesar de todos los impulsos monetarios. Lo importante son los flujos monetarios y si van a Estados Unidos como refugio, probablemente impulsarán a la bolsa norteamericana hacia arriba.

Precisamente las últimas medidas tomadas por Draghi han empujado al euro-dólar a corregir hasta niveles del 1,24. ¿Qué perspectivas mantienen para este par? ¿Seguirá el dólar fortaleciéndose?

Nuestra apuesta ahora mismo por divisas ahora mismo sigue siendo dólar. Pero sí que es verdad que ha recorrido lo suficiente. Se puede llegar a revalorizar un poquito más con respecto nuestras perspectivas, pero no muchísimo más. Aunque como las perspectivas en divisa cambian rápidamente, puede que el mes que viene estemos hablando de otra cosa. Ciertamente, tal y como estamos manejando expectativas, no debería subir mucho más, aunque somos positivos a que pueda subir más.

En otro orden, a finales del pasado mes vimos cómo la Reserva Federal ponía el punto y final al programa de estímulos de los últimos años. Por tanto, ahora el foco de atención se centra en la subida de tipos de interés. ¿Mantienen sus previsiones respecto a este asunto?

No ha variado nada, creemos que en ese sentido debería producirse antes de la primera mitad de 2015 y si variara nuestra apuesta sería por que iba a tardar un poco más.

¿En el caso de que las perspectivas económicas no mejoren y conociendo a la Fed, podrían pensar en que se pudiera retrasar esta subida del precio del dinero?

Se podría llegar a retrasar y lo que estamos completamente convencidos es que será una subida muy lenta de los tipos de interés. No va a ser como lo que vimos antes de la crisis de 2008, que fue una subida muy pronunciada de los tipos de interés para frenar inmediatamente la inflación. Primero porque no hay una inflación galopante, segundo porque la economía norteamericana ha estado creciendo con todas esas ayudas que hemos mencionado antes y que ahora se han perdido, y tercero porque la mayoría del comité de la Fed están tomando posiciones de paloma. Es decir gente que no son proclives a la subida de tipos. Con lo cual aunque se haga una apuesta más heterodoxa, se va a hacer mucho más lenta. De hecho, hace unos años el bono americano descontaba unos tipos de interés en torno al 2,8% y ahora estamos en 2,4%. Lo cual lo que quiere decir es que el mercado a largo plazo lo que descuenta es una subida de tipos pero mucho más plana de lo que se podía esperar hace un año.

¿En dónde recomendarían invertir ustedes de cara a los próximos meses?

Por supuesto no en bonos gobierno. La parte de high yield podría ser algo interesante, aunque vemos que está muchísimo inversor y el miedo viene por la parte de que todo el mundo quiera salir a la vez; y en tercer lugar sería la parte de equity. Para esta parte estamos empezando a salir nosotros de consumo no discrecional y estamos empezando a mirar otro tipo de inversiones. Nos interesa todo lo que es la sanidad. Y estamos mirando inversiones en consumo no discrecional. No en el sector, pero si un stock picking y en estos sectores estamso viendo alguna oportunidad…

¿Cómo por ejemplo?

Por ejemplo como en cuanto a bancos, Wells Fargo. Y eso que en cuanto a las noticias en cuanto a lo hipotecario en Estados Unidos no están siendo buenas. Hemos vuelto a entrar en Apple. Consideramos que el lanzamiento del iPhone 6, el Apple Watch y el nuevo iPad, pueden revitalizar sus ventas.

Otro de los asuntos que está preocupando a los inversores es la evolución del precio del petróleo. El Brent ya ha perforado la zona de los 80 dólares. ¿A qué atribuye esta constante caída? ¿Podríamos ver al crudo caer aún más?


Nuestra previsión con respecto al crudo era más o menos mantenernos en los precios que estamos viendo ahora. Los motivos son dos. El primero es que Libia ha vuelto a producir y el segundo es que Arabia Saudí está dispuesta a tirar los precios para abajo dentro de lo que es la OPEP. Quiere hacer una competencia interna y quiere marcar una fuerte diferencia con Rusia. En el momento en el que hay una menor demanda, que también es importante, si se sigue produciendo la misma oferta, eso te tira los precios hacia abajo. No sabemos hasta qué punto se puede mantener esta situación, pero creemos que el precio un poco por debajo de 80 dólares es correcto.

Por cierto, que el petróleo y el precio de algunas materias primas son dos de los catalizadores que más afectan a algunas economías emergentes. ¿Cuáles creen ustedes que se van a beneficiar más?

De hecho somos muy positivos con economías emergentes y la parte en la que somos más negativos es con todas las economías emergentes que dependen de las commodities o las materias primas, porque se prevén unas caídas de las materias primas, por lo que esos países van a tener menos entradas de dinero. Para la parte de emergentes nos interesan países que en un momento dado son capaces de producir por consumo interno y por exportaciones. Apostamos por India. Empezamos a ver de manera muy puntual, tres oportunidades en Brasil. Mantenemos un peso importante en la parte de México. E Indonesia también nos puede llegar a gustar. De China nos llama la atención empresas de tecnología.

Si tuvieran que elegir entre renta variable emergente y renta fija emergente, qué eligirían para 2015?

Es una buena pregunta. Nosotros nos decantaríamos por las dos cosas. Para la parte de renta fija nos decantamos por la renta fija corporativa europea y para renta variable estamos en renta variable norteamericana y renta variable emergente.