Víctor Peiro, Álvaro Blasco, Ramón Morell, Rafael Ojeda y José Lizán, analizan los últimos movimientos en la cúpula de Telefónica, las operación de venta de O2 y, tomando todo en consideración, si es momento de invertir en el valor.
 
¿Qué repercusiones puede traer el cambio en la cúpula de Telefónica?
Víctor Peiro, director de análisis de BEKA Finance: Puede ser positivo porque el relevo era algo esperado. El Sr. Pallete tiene bastante conocimiento de la empresa, ha estado al cargo de varias líneas de negocio y puede conllevar una mayor aceleración de varios procesos en los que ya estaba Telefónica, como la digitalización, apuesta por contenidos, refuerzo de los países core para la compañía y también qué hacer en Alemania, país en el que no tienen convergencia en fijo y móvil. Tendrán que decidir sobre qué nicho apostar.
 
Álvaro Blasco, director de ATL Capital: El cambio marca un hito en la compañía. La apuesta hacia el tema digital y de datos es el futuro de las compañías del sector y este cambio acelerará el proceso, por lo que lo veo muy positivo.
 
Ramón Morell, responsable de ETX Capital: Son movimientos positivos porque es una etapa que ha cubierto Alierta y, ahora, otra que cubre Pallete. Es un equipo formado desde hace muchos años y seguirá siendo un equipo. Alierta seguirá detrás y Pallete continuará con el proceso que ya venía de atrás.
 
Rafael Ojeda, CIO de Fic Trade: Creo que va a suponer pocos cambios, ya que Pallete ha sido la mano derecha de Alirta durante muchos años. Seguirá una política continuista.
 
José Lizán, gestor de SICAVs de Auriga SV: ES un cambio continuista. No ha sido un cambio radical dentro de la cúpula, pues ya estaba de CEO y el presidente no abandona la compañía del todo. Esta continuidad se irá rompiendo con el paso de los trimestres, habrá una regeneración y una ruptura que es necesaria en la cúpula de Telefónica. Muy probablemente no generará ruido en las dos próximas juntas de accionistas, pero sí en la del año que viene, pues Pallete se querrá rodear de su equipo, no del equipo heredado. Es necesaria la regeneración generacional en una compañía tecnológica como ésta.  
 
¿Qué pasará finalmente con O2?
Víctor Peiro: Creemos que la venta saldrá adelante. La última frustración de la operación de Orange y Bouygues no tiene nada que ver y es imparable el proceso de consolidación que hay en Europa, pues si Europa quiere jugar un papel importante en el mundo de las telecomunicaciones y el sector digital, tiene que dejar que las compañías se fusionen. Se pondrán remedios fuertes a Hutchinson para que compre O2, pero saldrá adelante la operación, lo que será muy positivo para Telefónica.
 
Álvaro Blasco: Sigue siendo una incógnita, aunque las últimas noticias apuntan a que la operación irá adelante. Todas las partes han mostrado una voluntad firme en que la operación salga adelante y, el hecho de que no se reduzca a tres el número de jugadores en UK es determinante para que salga adelante.

Ramón Morell: Las expectativas son de que, al final, podrá colocarla. No sabemos cuándo y ahora está a un precio elevado, pero será razonable cuando lo acomoden un poco más. Telefónica acabará desprendiéndose de O2 tarde o temprano.
 
Rafael Ojeda: Telefónica tiene problemas legales y ya ha realizado provisiones por ello, ya que la venta provocaría una situación en el mercado que el regulador de competencia no está dispuesto a consentir. Por tanto, creo que lo más probable es que no se produzca.

José Lizán: Se venderá, pero con muchas condiciones, como la venta de algunos activos. La venta es muy interesante para Hutchinson, pero será condicionada.
 
¿Es momento de invertir en Telefónica?
Víctor Peiro: Creo que sí. Ya no es una empresa regulada, por lo que el riesgo político en España es menor que el que puedan tener otras compañías; la situación en Brasil, que ha sido una de sus losas, en el corto plazo va comenzar a mejorar; la venta de O2 va a mejorar su situación financiera y el mercado está cauto, descontando más que no va a salir la operación.

Álvaro Blasco: Sí es momento de invertir en Telefónica. Desde los múltiplos que vimos en su momento, era una preocupación, pero ahora tenemos dos operaciones adelante: la venta de O2, que podría salir o no, y el dinero iría destinado a reducir deuda y, por otro lado, se constituyendo a marchas forzadas la filial en la que se están concentrando torres y cables marinos para sacar parte de la compañía al mercado antes del verano. También parte del dinero que se adquiera con esta operación podría destinarse a reducir deuda. Como vemos que el fuerte endeudamiento, que es uno de los puntos importantes de la compañía, podría reducirse en el corto plazo, pensamos que es momento de invertir.
 
Ramón Morell: Absolutamente. No sólo es una empresa muy interesante a corto plazo, sino también a medio y largo, pues estamos en unos niveles en los que empieza a haber rentabilidades interesantes muy próximas y también es una buena idea para el largo plazo. Telefónica es la gran institución que tenemos en España, muy bien llevada, muy bien gestionada desde el punto de vista de proyección internacional y, para mí, uno de los valores de referencia del mercado español en estos momentos.
 
Rafael Ojeda: No invertiría en Telefónica en estos momentos. Va a depender mucho de si vende o no O2. En cualquier caso, dada la situación económica actual y cómo se está comportando Telefónica, no invertiría en el valor.
 
José Lizán: El gran problema de Telefónica es que llevamos v arios trimestres sin ver unas cuentas limpias; cuando no ha sido el coste del real brasileño, han sido los EREs…está en un proceso de reordenación de activos, de aligeramiento de deuda y balance, de modernización y digitalización… probablemente lo peor de las telecos, que ha sido digerir el exceso de deuda, ha pasado, la reordenación en los países se está produciendo, lo que es bueno para que no haya guerra de precios y los márgenes mejoren y la cuota de mercado sea estable dando un buen servicio a los clientes. Lo peor ha pasado, están en una fase transitoria y hay que aprovechar las caídas bruscas, como las actuales, para hacer una cartera de medio-largo plazo. No creo que Telefónica vaya a tener un escape en forma de V, pero sí va a haber una revolución en el sector de la tecnología. Espero una revolución en el sector, de muy largo plazo. De hecho, estoy invertido en telecos con un plazo muy largo. En Telefónica el cambio de Pallete va a acelerar la reorganización y esto se va a traducir en recortar el dividendo, más venta de activos, colocar OPVs en el mercado… y en un proceso de reorganización, la acción no sube.