Luca Paolini, estratega jefe de Pictet AM, repasa el entorno global de los mercados después de la victoria de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos, y comenta dónde se encuentran las principales oportunidades de inversión.
 
Luca Paolini, director de estrategia de Pictet


Hasta el momento el impacto de la victoria de Trump ha sido moderado. ¿Podemos esperar volatilidad una vez que haya noticias de la nueva administración del presidente?


Nadie esperaba la victoria de Trump, ni que el mercado fuera a comportarse de manera tan positiva. Lo que ha ocurrido por sectores parece que tiene sentido, como se esperaba, siendo favorable en el sector financiero e industriales. Pero muy pocos esperaban una respuesta tan positiva del conjunto del mercado y menos en tampoco tiempo, pues en cuestión de horas se pasó de una visión muy negativa a recuperar los niveles previos al resultado de las elecciones.

El riesgo es que veamos una dinámica similar a la observada con el voto Brexit. Antes del evento había muchísima complacencia y luego vino el shock del resultado. En el caso del Brexit el alivio es que puede llevar tiempo. En el caso de Trump el alivio es su primer discurso tras las elecciones, de un tono bastante positivo. Pero existe el riesgo de mercado al alza en donde reine la complacencia y llegue una sorpresa negativa, atribuible a una nueva administración débil en EEUU, malas prácticas o incluso conflictos entre responsables republicanos y el propio Trump al elaborar las leyes.

Como esto es posible conviene ser muy táctico en las posiciones. De hecho cara a 2017 consideramos que los inversores pueden estar siendo demasiado optimistas, como antes habían sido demasiado pesimistas. Quizá haya un punto intermedio. De todas formas es muy pronto y conviene esperar a la toma de posesión de Trump de enero y ver qué hasta qué punto es buena la administración, así como las estimaciones del estímulo fiscal a implantar.

¿Qué esperan de la inflación en 2017 con Trump?

Hemos aumentado las expectativas de inflación en EEUU del 2 a 2,5%. De hecho ya hay cierta tendencia inflacionista originada por los salarios, que el paquete de estímulo fiscal de Trump puede fortalecer. Así que puede prever mayor riesgo de inflación, lo que es una señal para que la Reserva Federal actúe.

¿Esperan subida de tipos de interés de la Reserva Federal en diciembre?

Excepto que estas semanas veamos unas cifras económicas muy débiles el mercado está en lo correcto esperando una subida de tipos de interés en diciembre, con probabilidades del  90% -eran del 60% hace unas semanas-. Así que es previsible la subida de tipos. Pero aún es más importante como la Reserva Federal cambia su previsión para 2017. Puede ser más agresiva o tomarse tiempo y ver qué hace Trump antes de comprometerse con un siguiente paso. Si hay crecimiento e inflación debe aumentar los tipos de interés.

¿Cabe esperar la salida de Janet Yellen antes del fin de su mandato en 2018?

No creo que deba dimitir antes, excepto que entre en un conflicto extremo con Trump. De momento el tono los próximos meses va a venir dado por los nombramientos en la administración. Ello puede contribuir a un cambio de  la Reserva Federal desde una posición muy acomodaticia a una de ajuste, más centrada en la regla de Taylor (la Reserva Federal debe aumentar tipos de interés cuando la inflación es alta o se superan los niveles de pleno empleo y reducirlos cuando los niveles de inflación y el empleo son bajos) o diferencial entre PIB potencial y actual, lo que implicaría un profundo cambio en su forma de operar.

Hemos observado una aguda rotación entre diferentes sectores en el mercado. ¿Qué podemos esperar al respecto en lo que queda de año y 2017?

El riesgo es una frustración. Algunos sectores que se supone que deben beneficiarse de la victoria de Trump ya lo han hecho bien: biotecnología, valores de pequeña capitalización bursátil, defensa e industriales. Industriales, después de haber sido uno de los más baratos hace un año, nos parece caro. Quizá convenga estar en sectores que se pueden beneficiar en mayor grado de la re-flación.  Uno es el sector financiero, perjudicado por la deflación, al que puede favorecer el aumento de tipos de interés y la desregulación, a lo que añade que está barato. Por su parte el sector tecnológico nos gusta para 2017 y largo plazo. El rally de valores cíclicos puede continuar algún tiempo pero es menos probable en 2017.

¿Es tiempo de invertir en bancos, especialmente de EEUU o ya es muy tarde?

Desde una perspectiva de muy corto plazo el sector está sobrecomprado, aunque la situación puede cambiar en un solo día. Con vistas a 2017 consideraremos que no hay potencial cuando las valoraciones sean muy altas. El caso es que el sector financiero se ha estado comportando mal durante años y tiene potencial. También los valores cíclicos, que cotizan con prima del 5% respecto a defensivos, cuando históricamente ha sido del 10%, así que todavía tienen potencial, especialmente si el sentimiento positivo se traslada en una mayor fortaleza del crecimiento económico.

¿Considera algunas acciones de interés en este entorno?

No hacemos comentarios sobre selección de acciones. Además del sector financiero también nos gusta el sector metalúrgico y de consumo discrecional, en concreto automóviles, que parece muy barato. Además las políticas de Trump puede estar muy centradas en consumo de alta clase, que puede hacer lo mejor. También hay que tener en cuenta las acciones con exposición a la re-flación doméstica de EEUU,  como construcción, que pueden hacerlo bien. De todas formas la reflación todavía no ha empezado.

Respecto a bonos, los Gamesa observado la razón de los mercados, que podemos esperar con una posible subida de la inflación desde los tipos de interés.

El día después de las elecciones el bono a 30 años de EEUU tuvo la mayor caída en un solo día desde los años 80, del 5%. Así gran parte de la expectativa de cambio ya ha tenido lugar. De todas formas partimos de una gran su sobrevaloración. Hay que tener en cuenta que sólo en julio estaba en máximos históricos. En concreto consideramos que se ha dado un tercio de la corrección posible, así que todavía hay riesgo en 2017.

¿Qué espera del mercado de deuda en Europa tanto o soberana como empresarial?

No consideramos un desacople de Europa respecto de EEUU, ni siquiera por diferencias de políticas monetarias. Además el BCE previsiblemente limitará la expansión monetaria en 2017 y mientras el bono alemán cotiza con una rentabilidad a vencimiento históricamente baja respecto a la deuda de EEUU, a pesar de que el crecimiento económico en ambas regiones similar. Si es verdad que Europa está por detrás en el ciclo, pero las tendencias son similares, así que esperamos que la rentabilidad de vencimiento de la deuda en Europa también aumente.

¿Qué podemos esperar de los mercados emergentes después de la elección de Trump, en un escenario dólar y tipos de interés subiendo?

A corto plazo puede haber aumento del tipo de cambio dólar y de los tipos de interés, lo que puede generar salida de capitales de emergentes -después del periodo anteriormente visto de muy buen comportamiento este año-. Pero consideramos mercados emergentes a largo plazo, pues vemos reformas estructurales, valoraciones aceptables y posible mejora en los precios de materias primas. De momento es muy pronto y hay que esperar un punto de entrada, el cual puede tener lugar el año que viene.

¿Cuál puede ser la distribución de activos?

Hay que pensar en sobre ponderar acciones con horizonte de inversión de doce meses, aunque a corto plazo el pronóstico es más difícil. De todas formas conviene tener renta fija en activos de baja sensibilidad a tipo de interés en deuda de alta rentabilidad europea, evitando las calificaciones crediticias grado de inversión y teniendo deuda del Tesoro de EEUU de mayor vencimiento, así como determinada deuda de mercados emergentes. En la cartera en acciones, si la del inversor pesa 60% puede convenir 15 a 20% en acciones de Japón, donde hay más valor.