En una reciente conferencia como inversores, Iván Martín,  gestor de Magallanes Value Investor daba algunas ideas que defendían el estilo de gestión value. Ya saben, el que siguen Warren  Buffet o Charlie Munger.  El gestor tiene claro que invertir en renta variable es la única forma de generar riqueza, pero siempre y cuando sea a largo plazo. Aquí les damos las diez estrategias que hacen de este gestor uno de los diez mejores de Europa, según el ránking Citywire. 
 

El experto dejó claro que no hacer nada con el dinero es malo. Lo típico de “mejor bajo la cama” es algo malo   pues “si no haces nada con tu dinero, el efecto de la inflación le hace perder valor”.  Fíjese en este gráfico:



Claro que, depende del objetivo que tenga el inversor. Dice este gestor que si su previsión es proteger el capital, tendrá que invertir en renta fija a corto plazo. Si el objetivo es ahorrar, su activo será la renta fija de largo plazo pero si lo que quiere es generar patrimonio, tendrá que invertir en renta variable.

Eso sí, con un horizonte de inversión de largo plazo. Horizonte que para ellos no es menos de 7 años.  “Pues fijarse en el largo plazo permite fijarse en la tendencia y en las compañías que tienen que subir porque son las que lo están haciendo bien. Esto permite no fijarte en la esquizofrenia del mercado a corto plazo”. Y un punto más, la gestión activa. Este experto aludía a un estudio realizado por Pablo Fernández, de IESE que hablaba que en 15 años de los 257 planes de pensiones que invierten en renta variable tan sólo tres superan las rentabilidades de los bonos y del Ibex35. “Y pese a esto la industria sigue creciendo de forma exponencial”.

Por eso, este experto defiende una gestión value que se caracteriza por tener una alineación con el cliente, es independiente, especializado en el largo plazo y con riesgo compartido. “De esta manera tu generas rentabilidad y te enriqueces a medida que se enriquecen tus clientes. No promover al con-inversión es contraproducente”, explica Martin.

En base a esto, este experto da alguna de las claves que definen su estilo de inversión. Eso sí, parte de dos hipótesis principales:
 
  • La gestión no requiere un Coeficiente Intelectual de Albert Einstein. Este experto reconoce que si el que recibe la información no es capaz de entenderla, no es que sea tonto, es que no se entiende. De hecho, aludía al caso del Hedge Fund Long-Term Capital Management que utilizaba estrategias de retorno absoluto con elevado apalancamiento y que quebró a finales de los `90 con su posterior rescate bajo supervisión de la FED.  El fondo tenía en su equipo directivo a Myron Scholes y  Robert C. Merton, que compartieron el Premio Nobel de Economía en 1997.
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  • Entre el 95-97% del tiempo se dedica a analizar valor de una compañía. El resto, se mira el precio. Este experto reconoce que la parte más importante del estudio de una compañía es la que se dedica a leer informes de resultados, declaraciones del equipo directivo, conferencias, eventos… Con los inputs calcula el valor teórico de la compañía y es ahí, cuanto miras el precio. “Sólo miramos el precio para ver a cuánto compra-vende la gente y comparamos con el valor que nos da. Si hay potencial, compramos”.
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Pero ¿qué tipo de compañías son las que mete en su radar?
 
  • Poca cobertura o ignoradas por el mercado. Iván Martín explica que en muchas ocasiones las ineficiencias de valoración pasan inadvertidas. En este contexto habla de una compañía como Kapsch Trafficc que es líder mundial en peajes, conteo, iluminación… y la contrata una concesionaria como Abertis. “Es pequeña, capitaliza en torno a 270 millones y pensamos que vale 500 millones)”. Y un punto importante, resalta este experto, no licitan a margen cero si ven que no pueden ganar un proyecto.
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  • Valores que estén fuera de moda, tener un enfoque contrarian. E.On es un ejemplo de ello pues tiene provisión que cubre las necesidades para desmantelar las nucleares, tiene un millón de kilómetros en redes eléctricas pero las renovables cuentan con un 18% de la generación. Si eso lo sumas todo, “creemos que vale 14 euros y no los 8 euros a los que está cotizando actualmente”.
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  • Gestionados por familia o por equipos directivos comprometidos.  Aunque aquí deja claro que también les gusta las compañías en las que se pelea la familia porque en muchas ocasiones se pone en valor parte del negocio.  El ejemplo es Hornbach, en la que tiene un 2,20% del capital de  su fondo europeo.
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  • Que tenga buena posición financiera, es decir, compañías con poca deuda, caja neta .Empresas como Conzzeta que genera un 40% de caja y en la que reparte en torno a un 2,6% del fondo.
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  • Estructuras holdings. Es decir, estructuras empresariales que a su vez tienen participación en otras entidades. Pargesa cuenta con un 50% de GBL que a su vez está invertida en Lafarge Holcim, Total, Engie o Pernod Ricard, entre otras.  “En esta compañía vimos que había un descuento de en torno al 40% entre entrar directamente o hacerlo a través de cada una de las participadas”.
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Organigramme
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  • Descuentos considerables.  Después de la reestructuración que ha experimentado la industria cementera, hay algunas que han quedado a precios tan deprimidos que ofrecen una buena oportunidad de entrada. Además, al haber hecho la reestructuración, tienen poder de fijación de precios.  Buzzi Unicem entra dentro de esta categoría de compañías. 
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  • No tenemos bancos. O al menos, no tiene prisa por incorporarlos a cartera. Este experto deja claro que las entidades todavía están bajo amenazas importantes. Para empezar, la regulatoria  que ha hecho que para conseguir rentabilidad necesiten ganar 3 o 4 veces más  que lo que se ganaba hace años porque la base de capital se ha incrementado.  Ya dejaba claro el presidente del BBVA, Francisco González, esta misma semana que los bajos tipos de interés matan la rentabilidad de los bancos.  Martín tiene claro que los bancos son una activo que,  en caso de que la situación política salga como tiene que Salir y China no de un susto,  pueden  doblar pero en el que de momento no nos sentimos cómodos.  Los directivos mismos están diciendo que hay un exceso de capacidad “con lo que habrá oportunidades entre los que sobrevivan, después de cerrar oficinas y reestructurarse”.
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Ver: “En trading no tenemos que intentar ser los más listos de la clase”