Al final según lo previsto. La máxima institución monetaria ha tomado la determinación de reducir otros 10.000 millones de dólares en la compra de activos.
La disminución del programa de estímulos monetarios a la economía estadounidense seguirá su curso. Ese es el principal punto que se destaca del informe de la Reserva Federal norteamericana. Se tiran por tierra de esta manera los rumores que hablaban de la posibilidad de ralentización del tapering una vez se ha conocido que el PIB de Estados Unidos creció menos de lo esperado el primer trimestres del año. Un 0,1% para ser más exactos, frente al 1,2% que esperaban los analistas.

Así pues, el reparto sigue siendo que la FED continuará comprando 20.000 millones de dólares en en bonos MBA (Mortgage Back Securities), lo que supone un recorte de 5.000 millones de dólares con respecto a la anterior reunión y 25.000 millones de dólares en la adquisición de deuda (Tresury securities), lo que sería una disminución de otros 5.000 millones de dólares.

Por tanto, la institución monetaria estadounidense seguirá inyectando 45.000 millones de dólares a la economía. Todo según lo previsto. Nada ha cambiado pese a los datos económicos que hemos conocido durante la jornada y con el dato de desempleo que sabremos a lo largo del próximo viernes. (Ver comunicado)

“El crecimiento de la actividad económica ha repuntado recientemente, después de haber disminuido considerablemente durante el invierno, en parte, debido a las condiciones meteorológicas adversas”, destaca en el comunicado la Reserva Federal. “Los indicadores del mercado laboral son variados, aunque muestran mejorías, mientras que la tasa de paro sigue siendo elevada”, destaca el informe.

En cuanto a los tipos de interés han destacado que se deben mantener a la baja a más largo plazo, para “apoyar al mercado hipotecario” y ayudar a que "las condiciones financieras sean más acomodaticias”.

Por último, los miembros de la FOMC explican que el hecho de que la inflación a largo plazo persista por debajo del 2% podría “presentar riesgos para el desempeño económico”. Para ello creen que se debe hacer un seguimiento sobre su “evolución” para que se mueva hacia su objetivo a medio plazo.