Un momento difícil de mercado y lo que prometía ser un refugio se nubla por la incertidumbre regulatoria. Es, quizás la única traba que ponen los expertos a la hora de decidirse por el sector.  Y es que sin una situación estable, los inversores desconfían y se pone en peligro a un sector que en España es líder mundial y que está llegando a ser uno de los motores para superar la crisis económica. Pero ¿a qué precio?