Se trata de un proceso que ha vivido principalmente el real brasileño. La divisa carioca sigue perdiendo terreno con respecto al dólar y acumula ya una caída de un 18% frente al dólar estadounidense.  Sólo ayer se dejó un 0,9%, lo que supone la sexta caída diaria consecutiva, hasta alcanzar la cota de 2,414 dólares en el cambio. Y eso pese a que el Banco Central Brasileño y el Tesoro están interviniendo constantemente para evitar, en mayor medida, que su moneda se devalúe en exceso.

La lucha contra la inflación por parte del Banco Central Brasileño está arrastrando a los países cercanos a sus fronteras, como Argentina, que se está viendo obligada a dejar caer también su moneda para no perder competitividad frente a sus vecinos. 

El origen de estas medidas tomadas por Brasil, fue la política de estímulos desarrollada por la Reserva Federal Americana en Estados Unidos, que provocó que existiesen menos trabas a la entrada de capital externo que seguía incidiendo en el aumento de los precios. De esta forma, el Banco de Brasil decidió acabar con esa subida y tomar medidas para contrarrestarla y bajar los niveles de inflación, que llegó hasta niveles del 6,5%.

La apreciación de dólar con respecto al real conllevó la subida de tipos de interés por parte del BCB, ya que consideraba que no había otra salida ante el problema de la subida de precios tan generalizada en el país. Esos motivos han llevado a que el dólar se haya apreciado hasta un 18% en el último año con respecto al real. (ver gráfico)


Daño colateral a Argentina

Pero si un país está sufriendo por extensión esta caída del real con respecto al dólar está siendo Argentina. El país vecino de Brasil está viviendo un proceso de devaluación continúo. Desde que el BCB decidiera tomar todas las medidas para poner freno a la subida de precios, el peso argentino ha perdido valor con respecto al dólar a gran escala.

La divisa argentina se ha depreciado casi un 14% en relación al dólar en lo que va de año. Sin embargo, este dato es aún más cuantioso teniendo en cuenta el ascenso progresivo de las últimas semanas que, llevándolo a una tasa anualizada, supondría una devaluación del 30%. (ver gráfico)



Por otro lado, al Banco Central Argentino no le ha quedado más remedio que devaluar su moneda con respecto al dólar para mantener la competitividad con Brasil. De hecho, Argentina es su principal socio en Latinoamérica y, para sus expertos y la mayoría de economistas, poseer una moneda mucho más fuerte que el real dañaría las relaciones comerciales entre ambos.

México evita el desplome

El único país que está sufriendo con menos intensidad esta tendencia en su divisa con respecto al dólar es México, dado que la moneda estadounidense ha ganado algo más de un 1% al cambio en relación al peso mexicano, aunque desde mayo la apreciación del dólar ha superado el 9%. (ver gráfico)



Sin embargo, el peso mexicano ya está lo suficientemente devaluado por la evolución que ha llevado en los últimos tiempos. De hecho, a día de hoy el cambio está a 13 dólares por peso mexicano y hay muchos expertos que consideran que podría volver a alcanzar los 15 dólares a los que llegó en 2009.