Son un seguro de impago de los créditos soberanos europeos. Y esta semana han alcanzado volúmenes record. Los CDS (Credit Default Swapps), usados para proteger a los bonistas frente a la mora, rondan países como Grecia, Portugal…y ahora España. Unos seguros que vuelven a tocar máximos y que han extendido el pánico entre los inversores ¿Qué consecuencias puede traer esto?
Dicen que año de nieves…año de bienes. Pero parece que para el Estado español es una excepción. Una economía, la española, que ha pasado de jugar en la Champions League a competir con los equipos de Segunda B. ¿El motivo? Su elevada deuda. Una mora que no es capaz de emitir y que sigue arrojando más déficit a las arcas del estado. Las cifras – facilitadas por el propio gobierno- dan unas previsiones de déficit del 9.8% del PIB para este año. Unas cifras que irán reduciendo hasta el 7.5% en 2011 y al 5.3% en 2012.

Descensos drásticos pero que todavía están muy lejos de lo exigido en los criterios de convergencia del Tratado de Maastrich, el 3%. En lo que a deuda se refiere, actualmente asistimos a un repunte de la misma hasta el 74.3% del PIB, 14.3 puntos del nivel estimado por la Unión Europea. Una situación que “ha despertado bastantes alarmas un poco exageradas porque los gobiernos se han endeudado de forma importante y es necesario financiar esa deuda”, asegura Cristina Gavín, analista de IberCaja Gestión. Y por el momento, admite esta experta, en los últimos meses se están sacando emisiones que se han colocado bastante bien. Sin ir más lejos “la semana pasada Grecia logró sacar 8.000 millones de euros, lo que demuestra que aunque existe cierto riesgo al final prevalece la confianza sobre los países”.

¿Grecia =España?

Y es que fue Grecia la que dio el pistoletazo de salida con un déficit del 12.7% de su PIB. De ahí, informes de las distintas agencias de calificación han planeado sobre los países de la moneda euro. Concretamente sobre España. El último informe de Goldman Sachs advertía su recomendación de vender deuda pública como estrategia financiera a cambio de comprar seguros de deuda (CDS). Y desde entonces…estos seguros no han dejado de alcanzar niveles récord, en concreto hoy han vuelto a superar los 100 puntos básicos. Y es que lo que de verdad choca –reconoce Marian Fernández, responsable de estrategia de Inversis Banco- “es que tengamos unos seguros de riesgo mayores que los de países como Marruecos estando inmersos en la Zona Euro”. Un alza que ha ido pareja a la subida del bono español, que llegó a superar en 100 puntos básicos su diferencial con la deuda alemana, desde el 4.13% al 3.13% Rafael Pampillón, profesor del IE Business asegura que “es cierto que la prima de riesgo ha vuelto a subir pero no hay que olvidar que Grecia tiene 360 puntos básicos”. Eso sí, no hay que olvidar que nuestra situación “encarecerá la financiación de la economía española con el exterior…y eso es negativo”.

Pese a todo, los expertos no ven riesgo real de impago de los títulos de la deuda española. La responsable de estrategia de Inversis Banco admite que “esto no quita para que el mercado esté descontando temores y la falta de credibilidad de determinados países en cuanto a la gestión de déficits”. Entonces ¿Puede seguir el castigo a la deuda? Marian Fernandez reconoce que sí. No es posible augurar hasta dónde “ya que cuando hay cierto pánico tiene poco sentido hablar de fundamentales y todavía el flujo es negativo hablando de la economía española”.

Que hay pánico no se puede obviar, de hecho los mercados de renta variable han llegado a acumular pérdidas superiores al 5% en tan sólo una sesión. Unos temores que han ido de la mano de titulares que advertían de la posible expulsión de España del conjunto de la Unión Europea. Algo que deshechan la mayoría de los expertos que consideran que “otros países están en una situación pareja a la de la economía española y suerte de uno, suerte de todos”, admite Fernández.

El euro toma el relevo al dólar


Eso sí. Esta situación no será inmune a todo. El euro seguirá sufriendo porque al final es la suma de todos los países del viejo continente. Regiones de peso, como España, que aportarán su negativo a la moneda única. Y es que el encarecimiento de la financiación “sin disponer de una mejora de la competitividad, dado que se comparte una misma divisa, podría lanzar una mayor depreciación del euro”, admite Daniel Lopez de Argumedo, director técnico de Finangentes Gestión en la revista Estrategias de Inversión. Aunque no será el único factor: el hecho de que Estados Unidos ya esté creciendo mientras que Europa todavía no o que los tipos comiencen a subir antes allí, podría dar al dólar las alas que tuvo el euro en 2009.

Alexis Ortega, de Finangentes Gestión reconoce que esta tendencia del euro "es una manera de dinamitar la especie de burbuja que se estaba formando en torno con las inyecciones de liquidez que llevaron a la moneda única a los 1.40 dólares". sin embargo, considera que a partir de ahora la tendencia de la divisa dependerá de cómo se gestione la crisis de la deuda en Europa. Eso sí, "el camino que le queda es pequeño...hasta los 1.32 dólares".