Según los cálculos de los expertos de la firma británica, la bolsa europea en su conjunto cotiza con un descuento P/B (precio libros) de un 32% con respecto a la estadounidense.
Los autores de un reciente informe al respecto apuntan que desde 1974 esta situación se ha producido en 17 ocasiones y que en un 80% de esas veces, la renta variable europea se ha comportado mejor que la estadounidense en el año siguiente. El porcentaje sube hasta el 88% cuando el periodo se extiende a tres años. La ganancia media, de acuerdo con estos analistas, es de un 15%.

La idea de que las acciones europeas podrían estar más baratas es lo que, en opinión de estos expertos, podría haber provocado que muchos inversores americanos hubieran decidido invertir al otro lado del Atlántico en los últimos meses.

Según este informe el año pasado compraron acciones europeas por un valor de unos 127.000 millones de dólares, alrededor de un 1% de toda la capitalización de las bolsas del viejo continente, la mayor cifra desde principios de los 90. En ese momento el diferencial también rondaba el 30%.

cambio de objetivos en los inversores americanos en 2013


De acuerdo con el informe de Barclays, esta entrada masiva de dinero procedente de Estados Unidos también ha cambiado las dinámicas de la inversión en Europa. “Ha coincide con un cambio de preferencias hacia valores ‘value’.

¿Dónde está el ‘value’ en Europa?

Los analistas de Barclays han tomado como referencia a Estados Unidos y han observado que la energía, el consumo discrecional, los materiales, las telecomunicaciones y las utilities cotizan con un mayor descuento sobre la media. En este sentido, el único sector que cotizaría con prima en Europa con respecto a EEUU es la tecnología.

En favor de las acciones europeas hay que tener en cuenta también, en opinión de Barclays, que los costes de financiación se han reducido “significativamente” en los últimos meses en el viejo continente.

El ratio de coste sobre la deuda se ha dividido por la mitad desde finales de los 90 a la actualidad. Este contexto de caídas presenta “una oportunidad de refinanciación” para las empresas europeas, en opinión de Barclays.

Los analistas consideran que esto podría beneficiar al coste de capital de las empresas y las más beneficiadas serán aquellas más apalancadas, fundamentalmente las utilities. Por ese motivo la firma ha mejorado la recomendación del sector hasta sobreponderar.