Y ya van 15 ampliaciones de capital en el último año por cuenta de BBVA, Repsol, Iberdrola, Telefónica y el que destaca, sin lugar a dudas, es el Banco Santander. Los bancos son el sector que más ha incrementado su valor en el mercado español, hasta 50.000 millones de euros más, un 18,7% por encima de 2013. 

2014 podría pasar a la Historia como el año del scrip dividend que ha representado para la bolsa española hasta 1.570 millones de acciones nuevas en circulación, en base al Informe Anual 2014 que, con carácter provisional, ha elaborado BME (no se incluye, por ejemplo la ampliación de diciembre de Telefónica).

En total, hasta 12 compañías que han pagado en acciones a sus fieles han realizado 24 ampliaciones de capital a lo largo del año, lo que ha supuesto una inyección de 11.514 millones de euros, datos provisionales a cierre de noviembre.
BME ACCIONISTA
FUENTE: BME

En la práctica, una ampliación de capital supone una vía de financiación rápida y directa para las cotizadas. El último ejemplo ha sido la protagonizada por el Banco Santander que anunció el pasado jueves una ampliación valorada en 7.500 millones de euros. Ninguno de sus responsables aludió al fin de esta operación, aunque la rumorología apunta a posibles compras en Estados Unidos que vendrían a complementar a Santander Consumer. No obstante, siempre hay quien va un paso más allá y es el caso de José Luis Cárpatos, analista independiente y colaborador de Estrategias de inversión, que se pregunta por qué “si el banco es tan bueno” como dicen… “ha necesitado un descuento de nada menos que el 10% para colocar la ampliación”.

Con la sombra de la duda –para algunos analistas- lo cierto es que de estas operaciones siempre hay un máximo perjudicado: el accionista.


La penitencia del accionista
A perro flaco, todo son pulgas…Los accionistas minoritarios se han enfrentado a 14 ampliaciones de capital a lo largo del año pasado, a las que se suma la anunciada este 8 de enero por el Banco Santander.

En total, los cuatro blue chips del Ibex 35 lanzaron al mercado más de 1.843 millones de acciones nuevas –cifra a la que habría que restar la reducción repetida por Iberdrola en 2014 y 2013-, de las que 1.251 millones corresponden a la entidad presidida por la familia Botín (880 millones de títulos nuevos si excluimos la operación relativa a Santander Brasil).

Nuevas acciones

Siguiendo esta línea, el Banco Santander es la entidad que aprobó un mayor número de inyecciones de títulos al mercado, hasta cinco, por delante de Iberdrola y BBVA con tres, como ya viene siendo habitual dentro de su programa scrip dividend y en el caso del banco bilbaíno para cerrar también la compra del turco Garanti; la petrolera Repsol aprobó hasta dos, mientras Telefónica se conformó con la del mes de diciembre.

Por cierto, ¿la caída del dividendo en el Santander provocará una estampida de los accionistas? En principio no si nos atenemos al ejemplo de Telefónica. Cuando César Alierta anunció en julio de 2012 la suspensión de la clásica retribución al accionista contaba con 1.468.677 accionistas. Según los mismos datos elaborados por Iberclear en mayo del año pasado esta cifra se había reducido hasta los 1.413.687 inversores, unos 50.000 menos que antes de cancelar la retribución.

Quizás no sea entonces tan perjudicado como se dice… ¿o sí? “El accionista se ha enterado de la operación y del cambio de política de dividendos con la acción suspendida y por tanto sin capacidad de reacción”, recuerda Ana Rafels, responsable de análisis de Panoramia Investment. Y es que resulta ser “la norma general” como confiesa Luis Lorenzo, analista de Dif Broker, preguntado al respecto. “Es conocida”, además, “la utilización que en ocasiones se hace de los inversores privados a la hora de realizar ciertos eventos corporativos, como es el caso de las ampliaciones con la idea de garantizarse el éxito de la misma”, recuerda el experto…para luego quizás caer.

¿Esto es así? ¿La acción sufre tras una ampliación de capital? Haciendo la cuenta del año 2014 podría decirse que sí en prácticamente la totalidad de los casos.

- Repsol anunció su primera ampliación de capital del año el pasado 14 de enero. A cierre del mes siguiente, sus títulos habían retrocedido un 3,6% dentro de la bolsa española. La segunda y última se produjo el 10 de julio. A cierre de agosto, las pérdidas en sus títulos para ese periodo de mes y medio superaban una caída del 19%.

- Telefónica es el último de los grandes en sumarse a las inyecciones de capital en el mercado. El pasado 12 de diciembre entraron a cotizar las nuevas acciones cuando sus títulos se intercambiaban a 12,92 euros. Hoy se encuentran un 10,37% por debajo.

- BBVA no es un ejemplo mejor habiendo concentrado las tres operaciones de mayo al último trimestre de 2014. La cotización sólo salvó el paso en el primer tramo, del 14 de abril a finales de mayo, con una subida para sus títulos del 6,3%.

En las otras dos ocasiones, BBVA perdió un 6,2% del 13 de octubre al cierre de noviembre y acumula un 7% desde la anunciada en el undécimo mes del año hasta el pasado viernes.
A la ampliación anunciada por el Banco Santander hay que añadirle, además, la característica de que el accionista no cuenta con derecho de suscripción preferente. “No tiene derechos que amortigüen el descuento de la ampliación”, recuerda Rafels.