Son los mercados financieros y no tanto los intercambios comerciales los que mueven las monedas.
Luego, una subida del USD debe venir de la mano de una mejora relativa de sus mercados financieros.
¿No lo ven lógico? Pero, es cierto, la experiencia no nos dice esto.

De hecho, la relación reciente entre un EUR a la baja y un peor comportamiento relativo de la bolsa europea frente a la norteamericana supone una anomalía con respecto al comportamiento observado durante el último año donde la bolsa europea ha sido una de las más favorecidas por el dinero inversor. El dinero ha seguido entrando, en mayor medida que en fondos de bolsa norteamericana, pero sin reflejarse en el comportamiento relativo.



Naturalmente, en la medida que seguimos viendo un EUR bajo (y a la baja....veremos cuánto) a corto plazo, tiene sentido valorar si esta divergencia reciente entre la bolsa europea/norteamericana se puede mantener.

Por un lado, mis estrategas consideran que tipos negativos en depósito, con recortes adicionales a corto plazo, son más efectivos para mantener una moneda depreciada que un recorte de tipos desde niveles positivos. La relación sería de un 10 p.b. en tipos de depósito, -1/2.0 % a la baja en la moneda.  Por ejemplo, un descenso de 0.2 puntos en el tipo de depósito como ha comenzado hoy a valorar el mercado, podría situar el EUR por debajo de 1.04 USD. Quizás es lo que está valorando también el mercado hoy al bajar el cruce hasta el soporte de 1.0587 USD.

De acuerdo con una encuesta de Reuter conocida ayer, el 80 % de los economistas preguntados esperan que el ECB anuncie más medidas expansivas en la reunión de la semana próxima: -10 p.b. en depósito y hasta 75 bn. de compras por mes dentro del QE. Y se muestran optimistas sobre el impacto de las medidas para mejorar el crédito....¿y fortalecer la recuperación económica? Entonces, ¿por qué las bolsas europeas no lo perciben de la misma forma? Consideremos, además, el ciclo económico maduro en que se encuentra inmersa la economía norteamericana. Una cosa es que su bolsa actúe de motor para el resto y otra que su subida sea también mayor a la de la bolsa europea dentro de un ciclo más retrasado y con una continua mejora de las condiciones financieras (desde el ECB).

En definitiva, seguimos primando a la bolsa europea (y japonesa) a corto plazo.
Pero, naturalmente, los mercados siempre tienen razón. Aunque parte de este comportamiento reciente se ha podido deber a factores exógenos y espero, deseo más bien, que sean también temporales. Y me refiero al terrorismo especialmente.

José Luis Martínez Campuzano
Estratega de Citi en España