¿Tiene usted un seguro? ¿Piensa que no lo necesita? Pues no es usted el único, según un reciente estudio de Aegon España, un 20% de los potenciales clientes no dispone de uno.  En la entidad aseguradora acaban de publicar una nota en la que responden a diez de las principales dudas que tienen los usuarios de estos productos.

El informe apunta que “solo el 19% de los clientes que suscribe uno de estos seguros entiende la información que contiene. Además, el 60% de los clientes del sector seguros es incapaz de entender el 80% del contenido de las pólizas”.

1- ¿Qué nos aporta el seguro de vida? Según la entidad, “el seguro de vida permite asegurar un riesgo desde el primer momento de su contratación, durante el tiempo que se estime oportuno y cubriendo cualquier tipo de eventualidad”.

2- ¿Son caros?  Explican que “se tiende a pensar que se trata de un seguro caro, propio de las rentas altas. Tenemos que romper con la creencia errónea de que son caros”. En opinión de la aseguradora son “productos muy asequibles con una relación coste/beneficio ventajosa”.

3- ¿Cuánto se debe asegurar? “Lo idóneo –explican- es cubrir entre 3 y 5 veces los ingresos anuales de la familia para que, en caso de ocurrir algún imprevisto, la economía familiar no se desestabilice”.

4- ¿Quién puede cobrar un seguro de vida? Los pasos son sencillos. Explican en Aegon que “el asegurado nombra un beneficiario y éste debe estar informado de la existencia de la póliza. En el caso de no figurar específicamente un beneficiario, los beneficiarios serán sus herederos legales; es decir su cónyuge, sus hijos por partes iguales, sus padres, etc. en orden de descendencia”.

 5- Si soy joven, ¿me compensa contratar un seguro de vida? Apuntan que además de la defunción “incluyen varios supuestos que ocurren, independientemente de la edad, en los que el asegurado no pueda seguir trabajando, tales como invalidez permanente absoluta y diversas enfermedades como el cáncer o dolencias cardiovasculares”.

 6- ¿Es obligatorio contratar un seguro de vida con una hipoteca? “En caso de contratar un seguro de vida vinculado a la hipoteca, lo idóneo es que el seguro de vida cubra el 100% de la hipoteca en el caso de que uno de los miembros de la pareja fallezca”.

 7-  ¿Es obligatorio hacerse un chequeo médico para contratar un seguro de vida? Depende. Como cuentan en Aegon “algunas compañías aseguradoras exigen un reconocimiento médico en función de la edad del asegurado y el capital asegurado o, en su defecto, responder con veracidad a un cuestionario detallado con preguntas muy específicas sobre salud, hábitos y estilo de vida pues es una forma de medir el riesgo de la póliza”.

 8-  ¿Puedo contratar un seguro de vida si tengo una enfermedad? Afirman que “las aseguradoras deben estudiar individualmente cada solicitud para poder ofrecer al cliente la solución que más se adapte a sus necesidades. Una vez estudiado el caso en particular y en función de la tipología de la enfermedad, podrá llevarse a cabo la tramitación de una póliza de vida con normalidad o, dado el caso, se aplicaría una sobreprima, una exclusión o una limitación de garantías. Por lo que es totalmente posible que una persona con una enfermedad, crónica o no, pueda contratar un seguro de vida”.

 9- ¿Qué coberturas adicionales tiene un seguro de vida? “Además de las tradicionales de este producto, existen multitud de coberturas opcionales que pueden adherirse al seguro tales como Invalidez Permanente Absoluta (IPA), diagnóstico de cáncer masculino y femenino, diagnóstico de enfermedades cardiovasculares (infarto de miocardio o accidente cerebrovascular), doble capital por accidente, indemnización por enfermedad o accidente e incapacidad profesional total y permanente.

Estas pólizas también incluyen servicios enfocados a ayudar a las familias ante cualquier contingencia, tales como orientación médica 24 horas, orientación psicoemocional, ayuda a domicilio y, entre otros, testamento online y servicios jurídicos”, señalan en la aseguradora.

 10- ¿A qué edad debo considerar contratar esta póliza? La mayoría de los expertos coinciden en que la franja ideal para la contratación del seguro de vida oscila entre los 30 y los 50 años.