El banco francés Crédit Agricole cerró 2021 con unos beneficios netos atribuidos de 9.101 millones de euros, lo que supone un aumento del 94% en comparación con las ganancias contabilizadas durante el año anterior, según se desprende de la cuenta de resultados que ha publicado este jueves la entidad financiera.

Los ingresos de la compañía entre enero y diciembre fueron de 36.822 millones de euros, un 9,6% más. Por segmentos de negocio, la división de banca minorista facturó 14.096 millones de euros, un 8% más, mientras que la filial LCL creció un 5%, hasta 3.696 millones, y el negocio de banca minorista internacional se situó en 3.180 millones, un 16,7% más.

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El área de gestión de activos facturó 6.528 millones de euros, un 13,6% más, mientras que el negocio de servicios financieros especializados se situó en 2.692 millones, un 6,6% más. El segmento de grandes clientes avanzó hasta 6.318 millones, un 0,3% más.

En el conjunto del año, los gastos operativos del banco fueron de 22.602 millones de euros, un 6,3% más. Asimismo, entre enero y diciembre, el banco provisionó 2.193 millones de euros para hacer frente a posibles impagos crediticios.

Únicamente en el cuarto trimestre del año, el beneficio neto atribuido de Crédit Agricole se multiplicó por 4,4, hasta 2.354 millones de euros, al tiempo que la cifra de negocios se elevó a 9.500 millones, un 9,6% más.