Muchos inversores no están conformes a la hora de contratar un producto o activo financiero donde invertir. Se guían por recomendaciones, y en muchos casos acaban realizando operaciones que no se adecúan a sus preferencias o expectativas generando experiencias insatisfactorias que lo único que crean son mayores desconfianzas.

Lo primero es conocerse a uno mismo. La variedad de productos financieros existentes en el mercado no son a gusto de todos, y por ello, es importante que sepas cuál es tu objetivo de la inversión así como cuáles son los factores que te condicionan.

Factores que delimitan el perfil de inversor

Generalmente, existen 3 factores que delimitan toda decisión de inversión:

Riesgo: Probabilidad de que los rendimientos esperados sobre el capital invertido sean nulos o negativos.

Rentabilidad: Índice que mide los beneficios obtenido de una inversión. Trata de cuantificar los rendimientos del capital invertido.

Periodo: Plazo sobre el que se sujeta la operación de inversión.

En función de estos 3 factores que constituyen las características básicas de todo activo financiero, el inversor decidirá que producto se adecua más a sus preferencias. Además de estos, según el producto escogido es recomendable realizar un análisis de los requisitos, penalizaciones… que pueda conllevar.

Según la importancia, mayor o menor, que se le dé a estos tres diferentes factores, se va se delimitarán los diferentes perfiles de inversores.

Perfiles de inversores existentes

De los tres factores anteriormente descritos, los dos primeros: riesgo y rentabilidad, van a ser las dos características principales que van a influenciar el comportamiento del inversor. El plazo también va a jugar un papel importante pero en menor medida.

Inversor conservador

El principal temor de este perfil de inversor, es el riesgo. Su aversión al riesgo va a limitar sus operaciones de inversión. Prefiere asegurarse una rentabilidad más baja que arriesgar su dinero a rentabilidades más altas.

Algunos ejemplos de productos financieros recomendados para este tipo de inversor:

Depósitos bancarios a plazo fijo: Presentan rentabilidades anuales medias cercanas al 0,1% cuyos fondos depositados están asegurados por el Fondo de Garantía de Depósito (hasta 100.000€) y los plazos oscilan desde 1 mes hasta 3 años.

Inversiones garantizadas por SGR únicamente ofertadas por MytripleA: Son inversiones garantizadas por Sociedades de Garantía Recíproca a 3 años, con una rentabilidad constante del 2% anual garantizado + Euribor (si su valor es negativo, en ningún caso minorará la rentabilidad base del 2%) y devolución en cuotas mensuales. A diferencia de los depósitos, no hay límite de importe asegurado.

Inversor moderado

El objetivo principal de este inversor es conseguir rentabilidades atractivas reduciendo al máximo posible el riesgo al que se enfrente.

Su cartera de productos estará muy diversificada y se compondrá por productos asegurados y yambién por aquellos que arrojen mayores rentabilidades pero también riesgos superiores. Será una mezcla de los productos recomendados para el inversor conservador y para el arriesgado.

Inversor arriesgado

La alta rentabilidad es la clave que mueve las decisiones de un inversor arriesgado.

Sus umbrales de aversión al riesgo son prácticamente nulos y realizará operaciones que, principalmente, estén respaldadas por rentabilidades elevadas.

Algunos productos recomendados:

Inversión en bolsa: La compra-venta de acciones de determinadas empresas arroja rentabilidades que son el objetivo de muchos inversores arriesgados. Los índices de riesgo son elevados pues el entorno está en continuo cambio y los valores de los títulos oscilan continuamente.

Inversión en operaciones con alta rentabilidad y riesgo medido: Este producto es ofrecido por plataformas de crowdlending como MytripleA que arroja rentabilidades medias en torno al 7-8% anual.