Comprar alimentos de proximidad y de temporada, reducir el consumo de

carne roja y aumentar el de frutas y verduras son algunos de los consejos que ofrece BBVA en su monográfico 'Gastronomía sostenible', en el que invita a reflexionar sobre la importancia de llevar una dieta saludable y adoptar una postura responsable frente al cambio climático.

Para ofrecer información sobre la alimentación sostenible y sobre cómo determinados hábitos generan "daño al planeta", la entidad bancaria ha publicado un monográfico de descarga gratuita donde da ejemplos

concretos de ese perjuicio al medio ambiente.

Así, señala que un kilogramo de lechuga producida en un invernadero

francés con calefacción emite 11 kilos de dióxido de carbono, mientras que un kilo de lechuga producida en temporada genera casi 34 veces menos

emisiones (0,3 kg de CO2), según la Agencia Francesa de Medio Ambiente y

Gestión de la Energía.

También explica que si una familia de cuatro miembros redujera a la

mitad la compra de alimentos que puedan caducar, podría disminuir

su huella hídrica en 63 metros cúbicos --el volumen de una piscina estándar particular-- y en 68 kg las emisiones de CO2, equivalente a la huella de carbono generada por un coche al recorrer unos 600 kilómetros. Además, esa familia ahorraría al mes 125 euros.

BENEFICIOS TAMBIÉN PARA LA SALUD

Según BBVA, la adquisición de hábitos de alimentación saludable y la

toma de conciencia sobre el impacto en el medioambiente de los mismos

contribuyen a "hacer del planeta un lugar más verde e inclusivo", ya que, según recuerda, el sistema alimentario es uno de los sectores responsables de la degradación ambiental.

Por otro lado, señala que adoptar patrones alimentarios vinculados a una dieta saludable es positivo para "el crecimiento y desarrollo óptimo de todos los individuos; el bienestar físico, mental y social en todas las etapas de la vida de las generaciones presentes y futuras; la contribución a la prevención de la malnutrición; la reducción del riesgo de enfermedades no transmisibles relacionadas con la alimentación y el apoyo a la preservación de la biodiversidad".

En su monográfico sobre 'Gastronomía sostenible', BBVA recomienda

aprender a leer bien las etiquetas de los alimentos, reducir el consumo de azúcar y de carnes rojas, optar por alimentos que se puedan comprar sin envasar, no comprar más comida de la que se va a consumir, evitar los alimentos procesados y no eliminar completamente la proteína animal en la dieta de niños y adolescentes.