La filial estadounidense del banco no habría sido capaz, junto a Deutsche Bank, de superar las pruebas realizadas por el departamento de Yanet Yellen. Según asevera el informe, la entidad presenta "deficiencias espíficas en su gobierno corporativo, controles internos, identificación y gestión de riesgos y sus sistemas de información"

No es la primera vez que suspende en un examen de estas características. El Banco Santander, a pesar de haber renovado recientemente a su responsable en Estados Unidos, no ha llegado a tiempo y ha suspendido los stress test de la Reserva Federal. 

La entidad ha sido instada a revisar su política de dividendos, según asegura este documento, que considera, en un escenario estresado, que podría llegar a asumir pérdidas por valor de 7.200 millones de dólares. 

Ante un escenario tal, el capital común Tier 1 de Santander Holdings caería desde el 11% del tercer trimestre de 2014 al 9,4% a finales de 2016, con el mínimo impuesto por la FED del 5%. 

"Santander sólo puede hacer pagos de capital que sean expresamente autorizados por la Reserva Federal. Puede volver a enviar sus planes de capital a la Reserva Federal con un progreso sustancial en el remedio de las cuestiones que han llevado a estas objeciones, de forma coherente con los requisitos en la normativa de planes de capital" del banco central norteamericano, tal y como se afirma en el informe de la FED. La filial estadounidense supone el 10% del beneficio del Santander, unos 800 millones, así como el 9% de sus préstamos y el 7% de sus depósitos, según publican hoy diversos medios nacionales. 



Estos test se realizan anualmente a 29  bancos estadounidenses que cuentan con más de 50.000 millones de dólares en activos.

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