La compañía, especializada en gestión de activos de renovables, prevé repartir en 2017 un dividendo anual de 0,76 euros por acción, un 1% más que lo que pagó el pasado año.

Con esta repartición de dividendo, la compañía da así otro paso en la operación de aumentar la retribución de sus accionistas. Por lo que Saeta ha fijado una nueva horquilla más ambiciosa de entre el 80% y el 95%, de reparto de su flujo de caja.

Saeta Yield vincula esta nueva operación a la mejora del avance en el flujo de caja obtenido, ya que el cash flow ha subido un 11,6% hasta 73,1 millones, debido principalmente a la incorporación de nuevos activos y a las mejores condiciones financieras de algunas instalaciones.

Estedividendo previsto para este año 2017 supone un incremento del 8,9% respecto al que se hubiera pagado hace dos años. Es necesario destacar que saeta acaba de culminar la adquisición de dos plantas eólicas en Uruguay y ha completado con éxito la refinanciación de una planta termosolar en Ciudad Real.

Los indicadores técnicos de Estrategias de Inversión sitúan el valor de la compañía en una puntuación de 9 sobre 10 en tendencia alcista de largo plazo  y con un momento y volatilidad que apoya las subidas en todos los plazos.