Después de cinco años el FMI decidió hace solo unos días que en octubre del año que viene el yuan pasará a formar parte de la cesta de divisas del FMI, la conocida como SDR. 
 
No es un movimiento cualquiera, se trata de la primera vez desde su creación en 1969 que la institución decide incluir una nueva moneda en esta cesta. Para la mayor parte de estos analista esta decisión no hace sino refrendar el proceso reformista que puesto en marcha por el país y que bajo la presidencia de Xi Jinpin pretende modernizar al gigante asiático.

Para Eric Chaney, analista de AXA IM esta decisión ha puesto de manifiesto la ambición de China de ver reconocido al renminbi como una moneda de reserve internacional. De hecho, el mercado cree que si los pasos que ha dado el país para modernizarse no se hubieran producido la decisión del FMI no hubiera sido posible.

Así, Susan Joho, economista de Julius Baer, apunta que “para los inversores la inclusión del yuan es una garantía de que los pasos dados para la liberalización del mercado hasta ahora no se van a desandar”. 

Muchos analistas creen que a pesar de que el yuan podría ser usado como reserva internacional desde el año que viene su utilización no va a ser masiva de inmediato. Para Susan Joho “las reservas de esta cesta son insignificantes, así que los efectos directos de la inclusión van a ser muy pequeños”. La experta apunta que “en segundo lugar, el mercado de bonos de China está en proceso de desarrollo, así que la preocupación sobre posibles problemas de liquidez aún se mantendrán”. En su opinión, las reservas en reminbis crecerán junto al mercado de bonos y podrían alcanzar una importancia similar a la que tienen en estos momentos el yen y la libra esterlina, aunque su peso en la cesta del FMI será mayor.

Otros analistas de AXA han calculado que teniendo en cuenta que el reminbi tendrá un peso en la cesta de un 10,9%, las compras de esta divisa en los próximos años podrían ser de unos 30.000 millones de dólares y no se comenzará hasta el año que viene. 

Peso de las monedas tras el cambio en la cesta

Además, según Aidan Yao, de la gestora francesa “la inclusión del reminbi elevará el perfil de la moneda como reserva global, lo que llevaría a los bancos centrales, fondos soberanos, fondos de divisas, fondos de pensiones… a dedicar parte de su dinero a la compra de la moneda china”. En su opinión, si se agregan todas esas compras, estaríamos hablando de entradas de unos 600.000 millones de dólares en los próximos 5 años a esta divisa.

De acuerdo con la experta de Julius Baer, la posible entrada de fondos hacia el yuan podría aliviar en cierta manera la salida de capitales que se ha producido en los últimos meses debido a los intentos del banco central chino de mantener cierta estabilidad de la divisa ante el dólar. “Con todo, teniendo en cuenta las expectativas de una futura desaceleración de la economía china y las posibles medidas que se tomen al respecto, esperamos que se mantenga la presión sobre el yuan”, dice Joho.

Entradas de dinero


Impacto a largo plazo en el sistema financiero

Para Eric Chaney los efectos de la inclusión del yuan en esta cesta podría ser positivo para el mercado financiero. Explica hay analistas que consideran que hay analistas que creen que una de las causas de la crisis financiera sufrida a mediados de la pasada década tiene su origen en la política de bajos tipos de interés reales que dominó a mercados como el de Estados Unidos durante años. Esto se habría debido, en su opinión “a la dominación de Estados Unidos como emisor de activos líquidos y que un mundo más equilibrado es positivo que tanto el euro como China tengan un papel más destacado”.

No va a ser, no obstante, un objetivo que se conseguirá en el corto plazo, ni mucho menos “aunque la internacionalización del yuan va en la dirección adecuada para conseguir un mundo más equilibrado”.

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