Pedro Larena, consejero delegado de Popular, ha participado hoy en una reunión con analistas en Londres en la que ha desgranado los objetivos del Plan Estratégico 2016-2018 del banco, así como las prioridades en la gestión par alcanzarlos:

Reducir rápidamente el volumen de activos no productivos, aumentando el nivel de provisiones, recurriendo para ello a los 2.500 millones de euros obtenido en la ampliación de capital.
- Normalizar los niveles e rentabilidad.
- Mantener niveles confortables de solvencia.
- Retomar el pago del dividendo, con un pay-out en efectivo del 40% par a 2018, posible gracias a los elevados niveles de capital del banco.
- Reforzar el rendimiento y rentabilidad de los negocios especializados, al mismo tiempo que se fortalece el negocio principal.
 
Para lograr  reducir el volumen de activos no productivos, el consejero delega do ha especificado las diferentes fórmulas previstas por Popular:
- Ventas al por menor. Teniendo en cuenta la evolución positiva del mercado residencial, se espera que se incrementen las ventas con precios por encima del valor neto contable, tanto de suelo como de edificios terminados.
- Ventas a través de canales alternativos como Internet. Aunque actualmente una pequeña parte de las ventas provienen de este canal, el banco prevé que esta tendencia gane impulso.
- Ventas de carteras al segmento medio del mercado. El banco pondrá el foco en este segmento de potenciales compradores, cuyas operaciones cuentan con mejores niveles de precios que las formalizadas con grandes fondos de inversión.
- Ventas al por mayor. Aunque es otra de las opciones con las que trabaja Popular, por regla general, son más costosas que las anteriores y actualmente no existe excesiva demanda. No obstante, no se descarta, ya que se espera que aumente la actividad en este ámbito en los próximos trimestres.
- Constitución de un vehículo que englobe un conjunto de activos, principalmente los bienes adjudicados, por un importe  bruto total de hasta 6 mil millones de euros, que se consolidaría en una entidad totalmente independiente de Popular.
 
Asimismo, Pedro Larena ha explicado a los  analistas la composición de cada uno de los dos negocios diferenciados de Popular. Así, el negocio principal, enfocado en la rentabilidad, está compuesto por la cartera de préstamos a pymes, empresas, hogares, negocios de consumo, banca privada y similares, lo que representa el 83% del total de los activos; mientras que el negocio inmobiliario y asociado, centrado en la desinversión de activos no productivos, representa el 17% de los activos del banco.
 
Durante su reunión, el consejero delegado ha resaltado la capacidad del banco para generar una rentabilidad superior a la de las entidades comparables, que se manifiesta a junio de 2016 en un RoTE en su negocio principal del 16,2%, el mejor de las entidades españolas. Esta rentabilidad en el negocio principal de Popular se fundamenta en la actividad en el segmento de pymes, en el que el banco cuenta con una cuota de mercado del 17%, una posición que, incluso en  un entorno tan complejo y competitivo como el actual, ha sido creciente. El liderazgo en pymes es el resultado de un alto nivel de calidad en el servicio al cliente, ofreciendo todo tipo de productos a medida que responden a la perfección a sus necesidades. Además, ha destacado el 30% de cuota de mercado pro-forma que se ha alcanzad o tras la adquisición de negocio de tarjetas de Barclaycard en España y Portugal.
 
Pedro Larena también ha destacado la oportunidad que ofrece la digitalización para la industria bancaria, de la que Popular tiene intención de beneficiarse con la mejora de la eficiencia, la maximización de la rentabilidad del cliente y la optimización de los recursos.