OHL es experto ya en saldar sus compromisos más urgentes, como las pérdidas en los proyectos de la construcción en el exterior, mediante la venta de activos extraordinarios.  Las obras que están pasando por dificultades consumirán de nuevo recursos por hasta 300 millones de euros en los próximos dos años.
 
Esta generación extraordinaria de ingresos, saldrá de la venta de activos, entre los que destaca el complejo Canalejas de Madrid, los hoteles en Mayacobá (México) y la venta de autopistas de peaje.

Las agencias de mercado y rating están perdiendo su confianza en OHL. Por ello, han decidido que las desinversiones pasen a formar parte de ese plan que les hará atravesar esta crisis. Además la agencia de análisis, Moody’s, ha rebajado esta semana el rating del grupo a Caal, bono basura con un riesgo mayor de impago, según el diario Expansión y la cotización se ha desplomado desde la presentación de los resultados del trimestre. Ayer OHL cerró con un descenso del 7,37%, hasta 2,6% por título. La constructora se ha dejado en la bolsa en lo que lleva de año un 49,9%. La sociedad atacó el informe publicado por Moody’s, debido a que lo considera “una actuación desproporcionada y sin precedentes, en desconexión con los fundamentales de la empresa”, afirmó Tomás García Madrid, consejero delegado de OHL.

De todas formas, la compañía descarta cualquier fusión con otras empresas.