En el mundo existen más de 4.000 empresas dedicadas a la biotecnología de las que tan sólo unas pocas son de origen español. Y es que, desde comienzos de año, este sector en nuestro país sube un 7.61%. Almirall, PharmaMar, Atrys Health, Grifols y Reig Jofre son algunas de las compañías del sector.

Las farmacéuticas, con motivo de la expiración de las licencias y la llegada de los medicamentos genéricos, han llamado a la puerta de las biotecnológicas buscando sus ensayos clínicos.

Y es que, actualmente, existen multitud de investigaciones alrededor del mundo que tienen como objetivo acabar con las diferentes enfermedades como el Alzheimer, la esclerosis y cáncer entre otros.

Un ejemplo de esto último es el de Pangaea, quien a finales de octubre firmó un contrato con la multinacional farmacéutica, Bioven Europe Limited, especializada en tratamientos cancerígenos por importe de 870.120,56 euros.

Altas barreras de financiación

El sector biotecnológico se trata de uno en los que menos competencia existe, sin embargo, las barreras a nivel de financiación son muy elevadas.

Las compañías se caracterizan por poseer largos proyectos de I+D con elevadas necesidades financieras, tal y como explica Isabel Amat Responsable de Innovación y Desarrollo de Negocio Biotech de Reig Jofre. “Es comúnmente conocido que la industria farmacéutica se caracteriza por proyectos de I+D largos, con necesidades financieras elevadas y con riesgos en el desarrollo asociados a la complejidad de las moléculas y a las tecnologías”.

Y es que, los objetivos de inversión de este tipo de empresas de I+D son elevados ya que es el núcleo del negocio, llegando a los dos millones de euros anuales, como es el caso de Atrys Health.

Por ello, es importante diversificar y apostar por diferentes productos dentro de la compañía. En este aspecto, Reig Jofre ha ampliado la línea de complementos nutricionales  lanzamiento de ocho referencias en el mercado francés mientras continúa con su programa de recompra de acciones. La evolución operativa de Reig Jofre es muy positiva. En 2016 facturó 161,13 millones de euros (creciendo interanualmente al 2,7%) y el beneficio neto fue de 7,6 millones (cayendo ligeramente por un efecto fiscal). Las unidades de negocio experimentan un positivo desarrollo (en 2016 antibióticos defraudó por un efecto estacional del invierno poco agresivo) y destaca el avance internacional con la entrada en el mercado japonés,  tal y como se explica en el análisis fundamental de la compañía llevado a cabo en el especial biotecnológicas de Estrategias de Inversión.

Cómo debe ser el inversor en las biotecnológicas

No obstante, a pesar de que estas compañías puedan traer al inversor alegrías, no son aptas para todos los públicos.

El motivo de esto último es que es recomendable que aquellos que decidan apostar por este tipo de empresas sean inversores con capacidad y disponibilidad a adoptar riesgo en su cartera de inversión, tal y como explica Miguel Ángel García-Ramos CFA y analista de Estrategias de Inversión.

Añade que, es necesario estar atentos a las tendencias en venta para determinar su perfil de crecimiento y potencial del mercado ya que a corto plazo puede no dar ninguna rentabilidad pero sí a largo plazo.

Una recomendación es ‘echarle el ojo’ a una empresa con varios productos en desarrollo teniendo que estudiar en qué fase de aprobación está por parte de los reguladores ya que cualquier cambio puede repercutir positivamente en la acción de la compañía.

Ya que puede ocurrir lo que se vio hace unas semanas con Oryzon, la cual se disparó en Bolsa tras recibir la aprobación para un ensayo clínico. La empresa experimentó una subida de más de un 26%  en el mercado continuo tras recibir la aprobación de la Agencia Española del Medicamento para llevar a cabo un ensayo clínico de FASE IIA con ORY 2001 en pacientes de esclerosis múltiple.

 

 

Evaluar el mercado potencial

Por lo tanto, todos aquellos inversores que estén interesados en el sector, no deben únicamente fijarse en la facturación y en los beneficios.

La forma correcta, tal y como explica Miguel Ángel es evaluar el mercado potencial del medicamento, posibles competidores y la probabilidad de que alguno de los medicamentos se aprueben en cada uno de los mercados.

Por ejemplo, PharmaMarpresentó la solicitud de autorización de comercialización de Aplidin en Suiza para el tratamiento de pacientes con mieloma múltiple, ante la Agencia Suiza de Productos Terapéuticos (Swissmedic). PharmaMar alcanzó la condición de cabecera de "Grupo" en el año 2015 a través de la Operación de fusión inversa llevada a cabo entre PharmaMar (sociedad absorbente) y Zeltia (sociedad absorbida). La empresa se está expandiendo a nivel comercial, tiene buen 'pipeline' (Aplidin y Lurbinectedin) y el desarrollo operativo de la empresa y sus fundamentales bursátiles son muy positivos. Las ventas del 4T-16 sorprendieron al mercado positivamente (creciendo al 21%) mejorando significativamente el crecimiento del Yondelis aunque a nivel de márgenes se ven afectados por la inversión de la compañía con sus 'cash flows' operativos.