El regulador de competencia ha dado luz  verde a la fusión entre Metrovacesa y Merlin Properties, que dará lugar a la primera inmobiliaria española  y una de las más grandes a nivel europeo. En conjunto, suman una cartera que ronda los 10.000 millones de euros. 


La fusión entre Merlin Properties y Metrovacesa sigue su curso. Hoy ha sido la Comisión Nacional del Mercado y Competencia la que ha autorizado la toma de control de la Socimi del negocio comercial y residencial de Metrovacesa.   En su análisis, la CNMC ha tenido en cuenta la relación de control entre Merlin, Testa (de la que es propietaria Merlin en un 99,93%) y Testa Residencial (participada al 100% por Testa y, por tanto, controlada indirectamente por Merlín).
 

La CNMC también ha considerado que la oferta de tenencia y gestión por cuenta propia (alquiler) de inmuebles para uso destinado a oficinas está bastante fragmentado, formado por empresas nacionales e internacionales, lo que demuestra que las barreras de entrada al mercado no son determinantes.
 

En consecuencia, y analizados todos los factores, ha decidido autorizar la concentración. Metrovacesa, controlada hasta ahora por Santander y BBVA, integrará en la socimi (sociedad cotizada de inversión inmobiliaria) sus activos terciarios como oficinas y centros comerciales y centros logísticos, para dar lugar a una empresa con activos por valor de más de 9.317 millones de euros y que genera ingresos por alquileres de 450 millones al año.
 

El Santander será primer accionista individual de esta firma, con una participación del 21,9%. BBVA contará con un 6,4% y Banco Popular, con otro 2,86%. En su cartera de activos de más de tres millones de metros cuadrados figurarán algunos emblemáticos edificios, como son la Torre Madrid de la capital o una de las cuatro del Norte del Paseo de la Castellana.

La compañía se deja un 8,5% en lo que llevamos de año y cotiza tan sólo un 4% por encima de los 10 euros a los que salió a cotizar en 2014. Sin embargo, los indicadores técnicos de la compañía le dejan un aprobado y en fase de consolidación, con una tendencia de largo plazo que es bajista.