Tras cuatro semanas consecutivas registrando ganancias, las bolsas europeas y norteamericanas se enfrentan a una semana marcada por los nuevos anuncios de los bancos centrales de Japón, Estados Unidos e Inglaterra.

Se espera que el inicio de semana sea positivo en las bolsas europeas, debido al rebote registrado por la bolsa china la semana pasada, que ha venido impulsado por la revalorización del yuan, lo que ha calmado a unos inversores que temían que se diese la posibilidad de que el Banco Central Chino acometiese una política monetaria expansiva para devaluar su moneda y favorecer las exportaciones. No obstante, según Michael Hewson, no todos los indicadores sobre la economía china son positivos, ya que los índices de producción industrial y de venta al por menor registraron en febrero una caída mayor incluso que en enero. A este respecto, Hewson destaca que, pese a que los datos se encuentran ligeramente distorsionados por la celebración del año nuevo chino, reflejan el enfriamiento de la economía del gigante asiático.

La evolución de los mercados financieros europeos y norteamericanos estará fuertemente vinculado a las nuevas medidas emprendidas por las decisiones que salgan de las reuniones del Banco de Inglaterra, del Banco de Japón y de la Reserva Federal. De esta última, cabe prestar especial atención a las previsiones de inflación y crecimiento económico más que a las decisiones que de allí salgan, ya que las estimaciones  pueden arrojar luz sobre cuál será el ritmo de crecimiento de la economía norteamericana, los efectos que podría tener una desaceleración, así como para anticipar los próximos pasos que tomará en lo relativo a la política monetaria.

Divisas:

Respecto a la cotización de las divisas, el euro/dólar, el analista señala la existencia de una resistencia en el nivel de las 1,1380 unidades y un soporte en 1,080. En lo relativo a la cotización de la libra respecto al dólar, el pasado rebote hasta las 1,4440 unidades podría servir de base a corto plazo, aunque no descarta un retroceso hasta el nivel de 1,4220 dólares por libra.

Por último, los mínimos marcados la semana pasada en la paridad euro/libra entre 0,7670 y 0,7690 podrían convertirse en soporte, mientras que la resistencia se encuentra en los 0,7860 libras por euro. En caso de no tener fuerza para romper resistencia, la cotización se podría desplomar hasta el entorno de los 0,7520, mientras que si logra perforarla podría encarmarse hasta el entorno de los 0,7930 libras por euro.