En diciembre de 2015 hemos visto un cambio de paradigma después de que la Reserva Federal de EE.UU. realizara su primera subida de tipos de interés en más de nueve años. Las Perspectivas de Saxo Bank para el primer trimestre del año se centran, por tanto, en tener “cuidado con el bache” – examinando el cambio neto de cómo las diferentes clases de activos reaccionan durante este nuevo ciclo de aumento de tipos de interés.
 
Steen Jakobsen, Economista Jefe de Saxo Bank asegura que: “El primer trimestre será un comienzo de año difícil con la confusión, el aumento de la volatilidad y una gran cantidad de mensajes que tendremos que adivinar de la Fed, pero hay que entender también que al pasar de un ciclo no-normal hacia un modelo de coste marginal del capital, estamos ante una buena noticia.”
 
 “Las subidas de tipos son signos de curación y no de enfermedad y 2016 está preparado para ofrecer grandes oportunidades para los inversores que están buscando crecimiento en sus carteras una vez el mercado se reinicie”. En este contexto, las perspectivas de Saxo para las principales clases de activos en el primer trimestre 2016 son las siguientes: 
 
Materias primas
 Este trimestre podría ser el peor del ciclo para el ya muy castigado petróleo. El levantamiento de las sanciones contra Irán podría impulsar las exportaciones, inicialmente de petróleo en almacenes flotantes y más tarde de 500.000 barriles diarios, hacia un mercado que ya tiene un exceso de oferta. En EEUU, los inventarios tienden a subir durante los primeros cuatro meses, y esto podría aumentar la presión en Cushing, la terminal de entregas para los futuros sobre el crudo WTI.
 
El primer trimestre seguirá planteando un entorno difícil en los metales preciosos, ya que lo más probable es que los inversores vean las subidas de tipos en EEUU y la continua flexibilización cuantitativa en Europa y China como una oportunidad para comprar dólares.
 
Divisas
 Más que nunca, ahora que la Fed está ajustando de nuevo activamente su política de tipos de interés, las perspectivas para los mercados globales y para todas las divisas, las principales y las menores, dependen de las próximas subidas de tipos de la Fed, y los ajustes en las previsiones del mercado respecto al ritmo de estas subidas.
 
Bonos
 Al iniciar el nuevo año, un tema dominará la agenda y preocupará a los inversores de todo el mundo: el factor crédito. Y con los tipos de interés despegando desde cero, el coste del crédito será lo que dará forma al ambiente en las rentabilidades, tanto en el plano nacional como en el corporativo.
 
Renta variable
 Si los mercados de valores están blindados contra un rebosamiento de esa contracción crediticia en energéticas y mineras –y este es nuestro escenario- entonces 2016 probablemente sea un buen año para las bolsas, ya que los inversores encaran un aplanamiento de la curva de rentabilidades en USD, y tipos negativos en los bonos gubernamentales europeos -en vencimientos de hasta cinco años- y en los bonos gubernamentales japoneses.
 
Macro
 La economía global aguantará frente al primer ciclo de subidas de tipos de EEUU en una década, pero el panorama está sesgado a favor de las economías avanzadas y se aleja de los mercados emergentes. El ritmo de las reformas sigue siendo desigual y modesto, pero los factores cíclicos tendrán más peso por el momento. El crecimiento de China se moderará, así como el de las emergentes en general, pero la fortaleza de las economías avanzadas compensará esto. Las ramificaciones de un mayor coste del capital variarán entre las distintas economías, pero por ahora no serán exclusivamente negativas, y por consiguiente el crecimiento global podrá ser algo más alto.
 
Europa
 Polonia ha disfrutado durante bastante tiempo de buena fama de economía sólida, resistente a la recesión y bien desarrollada. Por desgracia, sigue siendo muy vulnerable a los aumentos de los costes de capital, en especial en lo que concierne al sector energético. Nuestro punto de vista es que el crecimiento polaco probablemente se resentirá en 2016.
 
Asia-Pacífico
 Estamos en el ojo del huracán: en el momento posterior al muy anunciado y muy escaso paquete de flexibilización del BCE, que dio lugar a un baño de sangre en las bolsas y a una crucifixión a corto plazo de los cortos en el euro, y justo después de la muy anticipada primera subida de tipos de la Fed en casi 10 años. Todo esto ha llegado justo antes de que entremos en el nuevo año chino del Mono Rojo de Fuego, un año que debería caracterizarse por una dosis extra de malicia, ambición, movimientos y, sí, de más volatilidad en los mercados.