En el año 2013 España destinó a la formación bruta de capital un 1,48% de su Producto Interior Bruto, convirtiéndose en el país de la Eurozona con menor gasto en obra civil. 

Los 15.167 millones de euros en que se tradujo la partida de formación bruta de capital del año pasado, nos remontan a niveles nunca vistos en nuestro país desde la década de los sesenta.

El país mira ahora a tiempos no muy lejanos, en que su nivel de gasto público lo situaba por encima de la media europea. En ese sentido, cabe destacar que en el año 2009 el gasto público representaba un 4% del PIB, por encima de la media del 2,6% de la zona euro.

En este proceso, las comunidades autónomas han vivido especialmente este ajuste, reduciendo su gasto en inversión hasta un 70%.