El Tesoro ha vuelto a acudir hoy al mercado para colocar deuda de largo plazo. Comenzaba la subasta con la intención de colocar entre 4.000 y 5.000 millones y, al final, se ha quedado en la mitad del rango, teniendo que elevar, además, el interés del papel a 5 ,10 y 14 años.

El Tesoro ha colocado hoy 4.550 millones de euros en deuda a 2020, 2025 y 2029, elevando el interés en los tramos más cercanos. La razón de este hecho, según José Luis Cárpatos, colaborador de Estrategias de inversión, es que "la parte media-alta de la curva de tipos es susceptible de empezar a descontar una inflación en recuperación tal como comento el Banco Central Europeo ayer. Lo de Grecia también juega, claro".

En concreto, el organismo ha vendido 1.90 millones en papel a 5 años. La demanda total ha superado la colocación en 2 veces, aunque la rentabilidad media ha subido hasta 0.535 %, frente al 0.386% anterior.

En el caso del bono a 10 años, el Tesoro ha colocado 1.400 millones, con un ratio de demanda de 2,3 veces (muy por encima de las 1,7 veces anteriores). Ahora bien, en este tramo también el organismo ha tenido que elevar la rentabilidad del 1,023% a 1,282%. 

Finalmente, en el papel a más largo plazo, el de vencimiento en 2029, el Tesoro ha vendido 1.200 millones de euros. La rentabilidad media sí ha caído en este tramo, hasta 1.652 % (versus 1.907 %), mientras que la demanda ha superado en 1,9 veces la oferta.