El Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE), la Asociación RED GEM España, la Fundación Rafael del Pino y Banco Santander, a través de Santander Universidades, han presentado esta mañana el Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España 2014. El informe, elaborado con datos obtenidos a partir de más de 25 mil encuestas a la población y a expertos realizadas por 15 equipos de investigadores de todo el país, recoge las principales características de la dinámica emprendedora en España.

Además de proporcionar datos estadísticos del pasado año acerca de toda la actividad vinculada al ecosistema emprendedor español (Ver Anexo), el Informe GEM 2014 incorpora un monográfico sobre el Emprendimiento Social y otro que aborda la relación entre Educación y Emprendimiento en nuestro país.

Con el objetivo de ofrecer una visión ampliada de esta última temática, el evento contó con una mesa redonda compuesta por expertos en emprendimiento y educación provenientes de diversos ámbitos como el empresarial, social y universitario. Junto a Rosa Batista, profesora titular de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y autora principal del monográfico, participaron en el debate el director general de Comunicación y Relaciones Institucionales de Vocento, Manuel Campillo, la directora de Innovación de la Fundación Trilema y colaboradora de la Fundación Princesa de Girona, Beatriz Álvarez y el coordinador de Emprendimiento de la Universidad Rey Juan Carlos, Francisco Blanco.

Todos ellos con experiencia directa en programas educativos vinculados al emprendimiento, analizaron el valor de la formación en esta materia, la capacitación de los formadores, el grado de involucración de las empresas y el papel que juega la administración pública.

La Tasa de Actividad Emprendedora española se estabiliza

Después de haber experimentado una leve caída en el año anterior, la Tasa de Actividad Emprendedo¬ra (TEA) en España creció en 2014 de 5,2 a 5,4%. Esta tasa mide las iniciativas emprendedoras con menos de tres años y medio de vida en el mercado, sobre la población de 18-64 años. El ligero crecimiento de la TEA española está motivado principalmente por el incremento de emprendedo¬res nacientes o personas involucradas en la puesta en marcha de negocios que recién comienzan a rodar.

Cabe destacar que desde 2011 los niveles de actividad emprendedora han oscilado entre el 5,1% y 5,8%, lo que implica cierta estabilidad en la capacidad para emprender de los españoles pese a las adversas condiciones del entorno. No obstante, estos porcentajes son inferiores a los niveles de actividad emprendedora total observados antes del comienzo de la crisis económica, entre 2006 y 2008, cuando el índice TEA llegó a superar el 7%. Los valores actuales hacen permanecer a España por debajo de la media europea y de la media de los países impulsados por la innovación -a los que pertenece-, pero por encima de otros como Italia, Alemania, Francia y Bélgica. En referencia a nuestro PIB, la tasa debería crecer hasta el 10%, el doble de los valores actuales.

Una particularidad de la composición de la activi¬dad emprendedora total en los últimos años es que desde 2010 el peso relativo de los emprendedores con proyectos nacientes (menos de 3 meses) ha sido superior al peso que tienen los emprendedores que han conseguido convertir ese negocio nuevo en estable, lo que supone un ligero descenso en el conjunto de la actividad emprendedora.

Menor capacidad innovadora

GEM concibe el "intraemprendimiento" como aquella actividad emprendedora que llevan a cabo los empleados emprendedores (EEA, Entrepreneurial Employee Activity) en el interior de organizaciones exis¬tentes cuando participan activamente y liderando el desarrollo de nuevos productos/servicios, o la creación de nuevas empresas bajo el paraguas de su empleador (spin-offs/spin-outs).  En los últimos tres años el 1,8% de la población adulta ha partici¬pado activamente en la generación y puesta en marcha de iniciativas emprendedoras dentro de las empresas para las que trabajan. Sin embargo, esta cifra representa una caída del 33,3% en relación a 2011, cuando el porcentaje de empleados emprendedores era de 2,7%. Esto refleja una pérdida de la capacidad innovadora de las empresas.
Calidad de las nuevas empresas españolas

1. Foto de grupo tomada durante la presentación del informe




Si se tienen en cuenta las razones por las que las personas han decidido iniciar un proyecto de negocio, más del 65% de la TEA de 2014 corresponde a empren¬dedores por oportunidad, mientras que casi el 30% a emprendedores por necesidad. Los efectos de la crisis económica se han hecho notar en la motiva¬ción para emprender, ya que desde 2009 la cifra de quienes iniciaron un negocio por necesi¬dad ha aumentado continuamente hasta casi duplicar¬se, situando este índice en España 12 puntos por encima de la media de los países impulsados por la innovación. Por el contrario, el emprendimiento surgido a partir de oportunidades ha ido descendiendo desde el 2009 -cuando alcanzaba el 80% de la TEA- llegando a perder 15 puntos porcentuales.

Los resultados del informe reflejan estos niveles de emprendimiento por necesidad en el aumento de empresas creadas por personas desempleadas o con serias dificultades para incorporarse al mercado laboral: en numerosas ocasiones, estas empresas no son lo suficientemente competitivas como para prolongar su actividad más allá de los primeros cinco años críticos de existencia.

El perfil de los nuevos negocios creados en España corresponde al de una empresa de pequeño tama¬ño (1-3 empleados) que presta servicios principalmente a consumi¬dores locales y carece de una aspiración firme para crecer. Siete de cada diez nuevas empresas se con¬centran en el sector de servicios, cinco de cada diez nuevos negocios pertenecen a auto-empleados (que no emplean a más personas), seis de cada diez no tienen ninguna orientación innovadora, y siete de cada diez manifiestan no tener vocación internacio¬nal durante sus primeros 3-4 años de existencia. Todas ellas no son características que impulsan la competitividad en nuestro país.

CARACTERÍSTICAS DEL EMPRENDEDOR ESPAÑOL

En lo que respecta a la edad, los datos indican que más del 35% del total de emprendedores en fase inicial tienen entre 35 y 44 años y se muestran más propensos a emprender que los individuos de otros rangos de edad. Esto sugiere que, más allá de la existencia de emprendimiento por necesidad, el emprendedor español tiene experiencia antes de poner en marcha un negocio. Si bien la mayoría de los emprendedores son hombres, la diferencia con las mujeres se ha reducido ligeramente en los últimos dos años.

Casi la mitad de los emprendedores tienen algún tipo de formación superior, y cerca del 50% ha recibido en algún momento de su vida formación específica para emprender. Quizás debido a la falta de financiación externa, los adultos con mayor nivel de ingresos son los que se muestran más propensos a emprender.
FACILIDADES Y OBSTÁCULOS DEL ENTORNO

A partir de la opinión de los expertos españoles entrevistados, que valoran de 1 a 5 las condiciones del entorno español para emprender, se deduce que conti¬núa siendo poco favorable para iniciar negocios. Entre las condiciones mejor valoradas, el acceso a la infraestruc-tura física (3,64) y la existencia de infraestructura comercial y profesional (3,03) han recibido la mejor puntuación. Asimismo, algunas condiciones como programas gubernamentales (2,88) y dinámica del mercado interno (2,87) han recibido una valoración muy cercana a la media. En contrapartida, las con¬diciones del entorno peor valoradas han sido: la educación y formación emprendedora en la etapa escolar (1,84), el apoyo financiero (2,14), las políticas gubernamentales asociadas con la burocracia e impuestos (2,40), transferencia de I + D (2,45), barreras de acceso al mercado interno (2,47) y políticas gubernamentales asociadas al apoyo (2,50).

FENOMENO EMPRENDEDOR: PERCEPCIONES DE LA POBLACIÓN

En cuanto a la percepción de oportunidades para emprender en los próximos 6 meses, se observa un ligero repunte en el porcentaje de la población española que aprecia estas oportunidades para iniciar una actividad emprendedora (de 16 a 22%) y aproximadamente la mitad de los españoles perciben que poseen los conocimientos y habilidades requeridas para emprender.
Cerca de la mitad de la población transmite que el miedo al fracaso no supone un obstáculo para emprender y uno de cada tres españoles conoce a un emprendedor que le puede servir de modelo de referencia a la hora de comenzar un negocio.

Con respecto a la opinión de que emprender es una buena opción profesional en España, más del 50% percibe el emprendimiento como buena alternativa laboral y consideran que emprender brinda un buen estatus social y económico.

FINANCIACIÓN

El 50% de los emprendedores nacientes ha necesitado una inversión de al menos 20.000€
Alrededor de un 35% de los emprendedores nacientes ha aportado el 100% del capital, por lo que entre 6 y 7 de cada 10 emprendedores nacientes necesitaron fondos ajenos para poner en marcha su negocio.
El porcentaje de la financiación informal se sitúa alrededor de un 3,7% de la población.